lunes, 22 de abril de 2013

De Grillo a Anguita: Iberoamérica, Iberoamérica, Iberoamérica


Italia, espectáculo cómico: Beppe Grillo la estrella. Los grillini -esos seguidores a los que don Pepito ha conseguido colocar en el Senado y Cámara de diputados con un ordenador- han conmovido los cimientos de la República durante las muchas votaciones que se han tenido que dar en el senado a la elección presidencial. Al final todo igual. La oligarquía de partidos, Estados Unidos, Alemania y el Vaticano han logrado que siga el presidente saliente: Giorgio Napolitano, aquí un perfil que le hace Enric Juliana.

Los grillini tenían un candidato, Stefano Rodotá - un hombre próximo al izquierdista PD, ganador pírrico de las pasadas Elecciones generales; pero nada, bloquedaos por los poderes realmente existentes en Italia. Se han pillado un globo de tal calibre, que han organizado una concentración el sábado frente al senado ¡Golpe de Estado!-, gritaban.  Aquí la ruede de prensa de don Beppe:





Divertidísimo; admirable; pero...., ¡ni una puñetera idea!

En España elementos de la Partitocracia Coronada, como el periodista filosecesionista  (que nunca pedirá la secesión completa de Cataluña) catalán Enric Juliana, ya empiezan a hablar del asimetrismo. Nuestro Editor, Fdez de la Felguera, había advertido de esto hace pocos días en el foro de Izquierda Hispánica. 



Hay preocupación dentro de las élites españolas, la crisis ha provocado en varios países del sur de Europa movimientos o partidos políticos de protesta, válvulas de escape para el descontento social. Pero en España nada. Calma chicha. Eso es lo que preocupa. Tal vez, un poco de movimiento con Ada Colau, algo de friquismo con la toma del Congreso, y los restos del diluidísimo 15-m que normalmente van a desembocar al cauce de las dos plataformas de protestas anteriores. Pero nada serio, nada permanente que aglutine y defina el descontento que vive la población.

Se necesita sacar a la luz cualquier movimiento que sujete el descontento popular. Se promueve la aparición de jóvenes políticos en el PSOE, en el PP, en IU, y no tan jóvenes en el PSOE otra vez. También interesa que aparezcan formaciones, plataformas, cualquier tipo de organización que aglutine a los descontentos. Desde el poder quieren definir, dar forma, para poder controlar. Quieren Syrizas, Grillos, cosas así; porque están seguros de que no se podrá articular desde esas posiciones alternativas al orden europeo-carolingio




Es imposible que un estado pueda desmontar el conglomerado político y financiero del mundo centroeuropeo desde las coordenadas de una nación canónica. Mucho menos si estamos hablando de un grupo que está dentro de esa nación, es decir, si dentro de la nación canónica hay un grupo poderoso partidario del orden europeo, como lo son todos los grupos gobernantes de las naciones europeas. El fracaso de alternativas como la de Grillo, Syriza, y cualquier otro movimiento o formación que proponga la salida del Euro, el enfrentamiento a Bruselas en solitario,  está garantizado.

¿Qué hacer? Sigamos a Julio Anguita: programa, programa, programa




Países como Grecia, Italia, Chipre, Estonia, etc, no tienen nada que hacer frente a la UE. Absolutamente nada que hacer. Sólo un país que tenga el respaldo de un entramado parecido al de la UE podrá enfrentarse a ésta con ciertas garantías. Y esa condición sólo la cumplen los países ibéricos. 

Que no nos engañen. Nuestro problema no es la globalización. Es justo lo contrario, nos estamos desglobalizando. La desglobalización no significa volver a la situación anterior, la de estados que comercian entre sí. Tras los 20 años de la ideología democratista de Fukuyama y el capitalismo popular  de Thatcher, Reagan, y la escuela de Chicago. Es imposible volver atrás. El efecto de esa globalización tendrá como el resultado que los mercados estén compuesto por conjuntos de naciones. Un mercado que no se extienda sobre una población, al menos, de 400 millones de habitantes, no cuenta. Como bien dice Armesilla, la desglobalización se está fracturando en plataformas continentales, cada una con su estructura supraeconómica internacional, no en naciones. 



La cuestión es bajo superestructura económica estará la península ibérica. Nosotros tenemos la oprtunidad de deshacernos del yugo centreuropeo buscando la alianza de nuestros hermanos iberoamericanos Y esto es lo que ha visto Julio Anguita, y comentaba en una entrevista en una emisora de radio, que recogía en este artículo: Julio Anguita: "No creo en el euro porque se ha hecho a medida de Alemania".

"Nosotros estamos en Europa, creo en la construcción de una Europa federal, pero no creo en este tipo de moneda única hecho a medida de Alemania, todo el esfuerzo que estamos haciendo en el tema de la UE es necesario que baje a la mitad, verlo desde cierta lejanía sin dejar de pertenecer y girar la otra parte del esfuerzo hacia Iberoamérica, tejer relaciones con Iberoamérica, y es que la idea mía de República se plantea la posibilidad de que algún día haya la República Ibérica (España-Portugal)", asegura Julio Anguita en la entrevista.

No sé si el federalismo europeista de Anguita es uno de esas ingenuidades suyas, que tanto le costaron en su años en la partitocracia, o es prudencia política (sería absurdo declararse abiertamente antieuropeista), sea lo que sea está bien. Además los cambios políticos que se den en el futuro en la península ibérica deben tener su motor en América, desde esta parte del charco sólo se puede proporcionar una base, allanar el campo, poco más. Es inteligente no enseñar mucho la patita, hasta quellegue  el momento hay que disimular y tomar una actitud ambigua.

Anguita defiende su modelo de Estado para España: "Un Estado Federal es un Estado unitario, no es una especie de yo tiro por aquí y tú tiras por allá... Las CCAA son Estado español, la Generalidad y el Gobierno Vasco, quieran o no, son Estado español".

Tampoco es que nos fascine en Apts el fervor republicano. No porque seamos monárquicos, sino porque lo de el republicanismo sirve más como distracción desde los partidos de la democracia que de verdadero agente de cambios políticos. Pero también lo damos por bueno. A la gente hay que ofrecerle algo de carnaza política, y si el republicanismo es nacional, bienvenido sea. 


Está muy bien esta actitud de perfil bajo que está tomando don Julio abanderando su Frente Cívico, poco apoco, y esgrimiendo su famoso: programa, programa, programa. No estaría mal cambiar la versión de la repetitiva cantaleta ante los mares que nos acechan desde Bruselas y decir : Iberoamérica, Iberoamérica, Iberoamérica.



H. Jefe de Redacción de AptsFelguerinos

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