domingo, 2 de junio de 2013

España atlántica también hay, y está harta




Una propuesta se abre paso para resolver la polémica de los déficits asimétricos entre comunidades autónomas. Y no es otra que la posibilidad de que una parte de los desequilibrios fiscales previstos para este año -un 1,2% del PIB- tenga que ver con los niveles de endeudamiento previos de cada comunidad autónoma.

O dicho en otros términos, las regiones más endeudadas en relación a su PIB -Comunidad Valenciana, Cataluña o Castilla-La Mancha- podrían incurrir este año en mayor déficit presupuestario habida cuenta de que su nivel de partida es sensiblemente peor. Para el resto de comunidades, el déficit sería el mismo, toda vez que de esta forma se garantizaría una financiación de los servicios públicos igual para todas. Sin discriminaciones.


En el Noroeste (interior de Galicia, Asturias y buena parte de Castilla y León) hay un fuerte sensación de retroceso por la despoblación y el envejecimiento social. Ahí está el nuevo Sur.

Enric Juliana en La Vanguardia



Que me pregunto yo cuándo seré beneficiado por alguna de las asimetrías que sirven para aplicar la justicia distributiva en este país. Porque resulta que vivo en la región más histórica de España y no me llega nada de nada. Ni Cataluña ni País Vasco ni Galicia. Ningún otro territorio español admite comparación en lo que respecta a su caché histórico. Sin embargo, las condiciones de privilegio, las excepciones a la regla general, siempre tienen como beneficiarios a los mismos, a los históricos que no lo son tanto. Regímenes fiscales especiales, legislaciones a medida y tratos de favor a los que amenazan con la emancipación. Y palo y más palo a los que no planteamos esos problemas. Y es que la concepción de la España asimétrica conlleva que la manga ancha siempre caiga para el mismo lado. Un asturiano medio, con unos ingresos medios, con una familia media y un trabajo medio no hace más que recibir estacazos a cambio de bien poco. Nuestra presión fiscal se las trae, los tributos locales son de no te menees, los autonómicos, otro tanto y, además, pagamos por absolutamente todo mientras que las prestaciones no hacen más que mermar. Y ni olemos ninguno de los privilegios y las exenciones de las que se benefician otros. Somos unos pringados que no hacemos otra cosa que pagar y pagar por todo.



Y me pone del hígado que Rajoy no tenga problemas para reunirse y negociar en secreto con el honorable o con el lendakari pero que no tenga media hora para atender al Presidente del Principado de Asturias, la comunidad autónoma histórica por excelencia. Y, encima, que de esas conversaciones clandestinas siempre salga alguna prebenda para los de siempre cuyo coste habremos de pagar nosotros, los de siempre también.


Y no es cosa de tener manía a unos y a otros; es que en esta especial asimetría, yo siempre estoy en el sector chungo. Y esto cansa.

Ricardo V Montoto La Nueva España


Mesa de Redacción de AptsFelguerinos

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