miércoles, 5 de junio de 2013

Mou el estoico: Lecciones de libertad a una España esclava

Gracias Maestro


«A mayor el barco, mayor la tormenta» (Refrán portugués invocado por José Mourinho en el momento de fichar por el Real Madrid)

Pareciera que fue ayer cuando la imagen del menudo portugués José Mourinho apareció en la sala de prensa del Nou Camp, a comienzos de la temporada 1996-1997, ejerciendo como traductor del técnico inglés Bobby Robson. Una nota exótica que complementaba la presencia lusa en el equipo azulgrana por mediación del portero Vitor Baia y el defensa Fernando Couto, en plena vorágine de aplicación de la Ley «Bosman». Tras varios años ejerciendo un papel en la sombra dentro del conjunto azulgrana, a Mourinho le llegó el momento de demostrar que había nacido para ser un gran entrenador, y a fe que lo demostró: entre el año 2000 y el 2010 logró numerosos títulos, incluyendo seis ligas en tres países diferentes (Portugal, Inglaterra e Italia; siete en cuatro países distintos si sumamos la liga lograda este año con el Real Madrid), culminando con el título de Champions League en el Estadio Santiago Bernabeu.

Un sujeto de este prestigio ganador era lógico que terminara engrosando las filas del mejor equipo de fútbol del planeta, el Real Madrid, ya ese mismo año 2010. Un club que siempre se ha distinguido por su voluntad de aglutinar en torno suyo a las máximas figuras del fútbol mundial, independientemente de su pasaporte, y que en cierta medida representa el ideal de la Cosmópolis que los filósofos estoicos concibieron en la época del Helenismo y el Imperio Romano, y que hoy pudiera tener cierto correlato en lo que constituye nuestro mundo globalizado. Por ello, un sujeto como Mourinho, un hispano como pudo ser el estoico Lucio Anneo Séneca en tiempos de la Roma imperial, acostumbrado a entrenar en multitud de países, políglota como herencia de su puesto de traductor y ante todo ganador nato («entrenador de títulos», ha señalado un ex entrenador azulgrana actualmente columnista de la prensa, cuya fama como jugador y técnico no es ajena precisamente a los triunfos conseguidos), parecía el más indicado para liderar el segundo proyecto de Florentino Pérez.
Mourinho en la línea de la tradición clásica sigue a Séneca

Mourinho, con su habitual gesto imperturbable, siguiendo la ataraxia que los estoicos consideraron como modelo de virtud para desasnar a los necios, inició nada más llegar a España su habitual dialéctica con los periodistas para intentar cambiar la tendencia amable existente en torno al Fútbol Club Barcelona, y sobre todo hacer grupo con un Real Madrid donde la autocomplacencia de los años anteriores tanto en resultados como en juego le había convertido en un club a la sombra de un Barcelona excelso, llegándose al caso de leer en los periódicos de la prensa madrileña que el club más querido en España era el Barcelona y no el Real Madrid.

Mourinho, más que un estratega, ha sido un verdadero «soldado», llevando las más de las veces el uniforme del Real Madrid antes que el traje.

José Manuel Rodríguez Pardo en La Lengua del Imperio

Es en torno a los grandes estadios, las grandes ciudades, un juego mundial como el fútbol,
donde Mourinho, el hispano estoico y hombre libre, ejerce su magisterio de libertad. 



Desde este punto de vista no cabe hablar de libertad cuando desconozco las consecuencias de mi elección. Pero de aquí no se sigue la imposibilidad de que alguna persona que no sea omnisciente pueda proceder libremente, como si, por no ser omnisciente, tuviera siempre que actuar «a ciegas». Esta consecuencia se basa en la ignorancia del postulado de desconexión causal, inherente a la idea dialéctica de causalidad. En cualquier caso, será preciso restringir notablemente los tipos de situaciones en las cuales una persona pueda considerarse libre. Acaso estas situaciones sólo pueden encontrarse en aquellos casos en los cuales las trayectorias de cada persona (siempre desplegadas en codeterminación con otras trayectorias abiertas en la sociedad de personas) puedan considerarse prefiguradas con seguridad, a una escala dada.
España está muerta, dominada por sofistas y sicofantes, que sólo muestran el camino a la esclavitud.
Auténtica basura que podremos ver en la próxima Copa Confederaciones en T5

Lo que ocurre, por ejemplo, en una sociedad política o en una ciudad «en marcha» en la cual las personas tienen fijadas de algún modo las órbitas que, de un modo genérico, han de recorrer cíclicamente. En situación semejante es posible decir, en principio, que una persona es responsable enteramente de sus actos. Ahora bien, cuando el circuito de acciones de una persona (acciones en principio «contingentes» respecto de una entidad que aún no está constituida) pasa a ser constitutivo de tal persona, podrá también ese circuito de acciones comenzar a considerarse «necesario» para la persona misma. Esta conclusión nos permitiría dar una interpretación precisa a la célebre fórmula estoica: «la libertad es la conciencia de la necesidad.» Sólo cuando me comprometo con mis actos y a mis actos los veo como eslabones necesarios en la concatenación del proceso del hacerse mi propia personalidad (cuando el finis operis de todos esos actos pueda ser identificado con el finis operantis global de la persona), entonces puedo ver a mis actos como libres, dentro de la conciencia de mi propia necesidad.


Libertad personal / Causalidad en el diccionario filosófico del Filomat 


Estuvo en el Madrid sin papanatismos, como un ejercicio de libertad, con la conciencia de la necesidad de sentarse en ese banquillo.
No necesitamos más. No queremos elogios de retórica hueca como los de Valdanágoras. Gracias Mourinho 




"Fue un orgullo pasar por el Madrid. Vine en el mejor momento de mi carrera, que no hubiera estado completa sin pasar por el Madrid. Tenía que entrenar a este monstruo. Incluso sabiendo lo que ha terminado pasando, hubiera venido", aseguró en la entrevista con Punto Pelota y realizada horas antes del último partido de Liga, el pasado sábado. 

Mourinho, que también denunció una "campaña sin ética" de los medios de comunicación contra él, mostró su agradecimiento al presidente, Florentino Pérez, y su segundo entrenador en esta etapa, Aitor Karanka: "Es nuestro hermano español. Me hubiera gustado llevármelo pero tiene contrato y quiere seguir en el club". También reconoció sus fallos. "Seguramente haya cometido errores. Es parte del juego".

Mesa de Redacción de AptsFelguerinos

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