domingo, 23 de junio de 2013

Agustinismos cancunenses

estamos en la elaboración de una nueva izquierda, de un movimiento que no se recuerda desde 1990 cuando se derrumbó el Gran Muro.
Nos estabamos encomendando al ascetismo revolucionario de los padres de la filosofía

volvíamos después de un respiro con ganas de hacer un blog serio, sesudo. No pudo ser ....
The Sun: Kelly Mex waves



cuando nos encontramos esto....

......en Cancún. Iluminando las güebs noticiosas...





un suplicio. Nos habían estropeado el plan






y nos acordamos de una frase de San Agustín, uno de los Padres del cristianismo
-que es decir uno de los Padres de la filosofía-, que le habíamos leído al columnista  Domínguez
una frase sobre la concupiscencia y la castidad....

volvimos a las confesiones del sabio de Hipona. Uno no sabe discernir bien en ellas si estamos ante un santo o un revolucionario. Tal vez las dos cosas.
 Aprendimos del Augusto Padre que a nuestros jóvenes y futuros revolucionarios, era mejor dejarles sufrir un poco del tormento concupiscente....


Adolescente muy miserable, sí, miserable en el mismo umbral de la adolescencia, os había pedido la castidad. Había dicho:"¡Dadme la castidad, la continencia, pero no me la deis enseguida" Es que temía que, si me escuchaseis enseguida, no me curaseis demasiado pronto de aquella enfermedad de la concupiscencia que prefería soportar a apaciguar.

San Agustín en Confesiones



¡Oh Señor, danos la castidad para proceder en nuestras filosóficas y revolucionarias tareas ....
...pero dánosla un pelín más tarde. La Revolución, puede esperar



Mesa de Redacción de AptsFelguerinos

No hay comentarios:

Publicar un comentario