martes, 27 de agosto de 2013

Bye, Donna. Sorry, Danny (el último vals)



Ha muerto Donna Hightower, una una voz sensacional que tuvo un éxito mundial, El Vals de las mariposas con Danny Daniel, compositor y amigo.
Donna llegó a Madrid a finales de los años 60, cuando en la capital todavía exístia el maravilloso templo del jazz que era el Whisky. Vlady Bas, Tete Montoliú y tantos otros músicos que actuaban en el Whisky la reconocieron y la recogieron como una auténtica estrella. Donna había llegado a cantar con el «afrancesado» Quincy Jones en París, en la sala Pleyel y en el Olimpia. Era su maravillosa tarjeta de presentación y sus credenciales más fiables.


Para los estirados críticos de jazz, que una cantante de jazz haya practicado el pop con tan sensacional éxito es como haber vendido su voz al diablo. Es el estigma de semejantes dinosaurios de la música que no aceptan la luminosidad del pop de éxito. Pero Ella Fritzgerald sí cantaba con Frank Sinatra, el ídolo de las quinceañeras, y nadie se rasgaba las vestiduras.


Danny Daniel, un ex futbolista que había recorrido el mundo cantando por sus hoteles y que con sólo cuatro años de solfeo tenía una asombrosa facilidad para escribir canciones. Sabía que Donna podía cantar su vals de las mariposas (1971). La grabaron juntos y el resultado fueron más de tres millones de copias en todo el mundo.
Danny siempre me dijo que Donna era la cantante más asombrosa con la que pudiera escribir canciones. El resultado fue otro sensacional éxito mundial con Donna, titulado The world today is a mess. Donna y Danny vivieron unos años de vino y rosas hasta que el amor se rompió entre ellos.
En los 80 el jazz español entró en una fase de depresión, de absoluto desprecio por las capas sociales. Ya no era una música interesante para las nuevas generaciones. Donna emigró a Texas, a la ciudad de Austin, con algún que otro contrato. Poco sabemos de ella en los años 90 y en la primera década del siglo XXI. Hace unos siete años volvió a Madrid, a Collado Villalba, a su Festival de Jazz para recordar viejos tiempos. Fue una actuación muy sentimental.


Hace unos días ha muerto en la misma Austin. Tenía 86 años y nunca había dejado de cantar, aunque fuera en pequeños clubes. Siempre la recordaré por su cariñosa forma de ser, por su sensibilidad, por su sentido del humor. Y, desde luego, por su If you hold my hand.

Julián Ruíz en Orbyt




Mesa de Redacción de AptsFelguerinos

No hay comentarios:

Publicar un comentario