martes, 8 de octubre de 2013

Contracrónica: Algo curiosino/Something [in the way she moves]

Velino en compañía de Xuan Xosé Sánchez oteando el ambiente, pulsando el fílin, para pepraparar luego algo curiosino
en lo que se cuente el something [in the way she moves] de la Noble y Leal Ciudad


Velino es la nueva estrella del bloguerismo asturiano. Y escribe aquí; en nuestros Apts. Estamos orgullosísimos de que haya elegido esta humilde página -después de que en LNE le hiciesen el tremendo feo que le hicieron- para asoleyar esos fabulosos artículos que son el termómetro de la vida política ovetense y asturiana. Veli, yes un fenómeno.

Como cualquier persona interesada en la vida política asturiana sabrá, Velino ha conmovido los cimientos del consistorio de Carbayonia con un scoop aparecido en esta güeb hace unos días. Toda la ciudad se ha vuelto lenguas en torno a la aventura televisiva que Humpty quiere financiar a los Bueno; familia que empiezan a parecer una especie de Borgias de la Uniovi, sólo que a la filosófica manera.

Entre el scoop veliniano y este artículo -que escribo mientras en la Junta se desarrolla el Debate de la Región- se convocaron unas poéticas jornadas "blancas" animadas por la corporación local. Por lo visto Humpty no siguió el famoso aserto de Germán Coppini y sus "Golpes bajos":


Se animó a bajar de su muro y recitar unos versos. Hoy Vega habla sobre ello en un post -parece que en esa compleja personalidad vuelva  pesar más el comunicólogo que el político-.

A Caunedo los Vaquero Boys, según Vega, le pusieron una escalera para que bajase del muro
y recitase unos pomas en el centro de la ciudad


Es el domingo por la tarde cuando este editor recibe unos mensajes apremiantes, vía feisbuk, en los que Velino me exige que salga del extrarradio langreano y mantenga una reunión con él. Tiene información que debe comentar conmigo personalmente, asuntos que sólo pueden ser resueltos en una reunión tête à tête, dice con afrancesamiento.
Sí, apreciado lector, este editor no conocía personalmente a Velino. ¿Qué cómo puede ser eso? Solo puedo culpar a la fama que tenemos los langreanos. Es cierto que hay algo de verdad en esa leyenda sobre esta cuenca que dice que nos dejamos arrastrar por la molicie, salvo pa ir de chigres y solucionar el último pufu que nos ahoga:


Sigo escuchando a mi tocayo - de apellido- presidencial en la güeb de LNE. Pero lo que te quiero contar, amigo lector, es que el apremio de Velino surtió efecto. Me vi obligado a coger el carbonero el lunes por la mañana. En tren no voy nunca -coche no uso-, es carísimo. Además, que tienen esos endiablados aparatos a la entrada y salida de las estaciones que no sabes si meter  la tarjeta y pasar, quedáte a que salga la tarjeta, si esperes cierra, si pases dejes el billete atrás...delirante. Ya no hablo de Llamaquique, yo quédome ahí como Tom Hanks en La Terminal:


Llamaquique un infierno en el que cualquier ser humano podría quedar atrapado para los restos


Imposible salir de esa caverna. Así que tomo el carbonero y no paro hasta llegar a la nueva estación de autobuses -mucho mejor que cuando paraba en el campillín-. Había quedao con Velino en un bar cercano, el Peña Tu, y, como me imaginaba, fui el primero en acudir a la cita. 

Llego al Peña Tu y tengo que esperar, lo suponía...


Estaba pidiendo un biosolán y un pinchu de tortilla cuando apareció Velino por la puerta. No relataré la emoción del encuentro, algo debe quedar para los recuerdos personales. Tras los abrazos, los pensaba que eres más altu (sic veliniano) y otros comentarios, pasamos al meollo del asunto:

-Tengo muchísima prisa, Fdez
-Empezamos mal, Veli. Hácesme venir de La Felguera y ahora vas a estar cinco minutos...
-Esto ye el periodismo compañerín, el periodismo.
-Bueno, pero pide un café y un pinchín, hombre...
-Un cafetín rápidu. Ya te digo que tengo mucha prisa...
-Vale, anda.... díme.
-¡Impacto total de mis Velinianas, Fdez!- y esto, dicho con esa expresividad de Velino, que a los cinco minutos de conocerlo ya ves que es característica- ¡Impacto total!
-¿Si?
-¡Total! Ya te dejo una crónica de mi encuentro con el alcalde en el recital de poesía. Tuve un acercamiento y...fer plei, fer plei (que viene a ser fair play traducido del inglés velínico al estándar)
-¡Ya! Pero, Hump...
-¡Caunedo!, Fdez, Caunedo..
-Eso...., Caunedo, concretamente, ¿qué te contó?
-Verás, no ye lo que me contó. No sé, hay una cosa, el fílin (¿feeling?)
-¡Ya!... El fílin. Pero, verás, Velino, no veo yo que vayamos a escribir muchos post a base de fílin. No sé si me entiendes.
- ¡Ay, Fdez!- y me lo decía riéndose- cómo se nota que yes un amaterrr (¿amateur?) del oficiu. Mira, cuándo yo taba con el mi Fausto en La Voz, había una frase con la que temblaba. Se acercaba a mí en la redacción y decíame: Velino, hazme algo curiosino sobre lo que hablamos antes.

Y Veli se descojonaba. Mientras, yo lo miraba atónito dándole vueltas a un cachu de tortilla en la boca.

-¡Ay! esi cabrón del Fausto "algo curiosino"- decía Veli entre risotadas- ¡Qué tiempos! ¿Sabes lo que quería decir?
- Ni puta idea.
- Pues ye sencillo. Hay veces que hay que escribir entre líneas pa alguien... y en líneas para nadie ¡Algo curiosino! Je, je,je.

Empezaba a cabrearme. ¡Ahora!, no cabía duda de que Velino es un periodista de raza. 

Manuel Jabois un periodista joven que no lo entiende....


Inmediatamente se me vino al recuerdo un artículo de Manuel Jabois - el joven periodista de Sangenjo al que Pedro J había fichado para sustituir a David Gistau en El Mundo -, que se titula "Valer por lo que callas". El artículo es la queja de  un periodista al que los políticos no paran de filtrarle cosas para que no las cuente, es la crítica a sus compañeros veteranos que han entrado en el juego y presumen de callar la información que tienen. Todo eso me venía a la cabeza en ese momento y se lo largué teñido de un sordo cabreo a Velino. Yo quería hablar de unos datos que me habían filtrado aquella mañana en la que el PP se la pegaba en el Asturbarómetro; quería hablar de que Cherines llamaba a Madrid  un día sí, y al otro también,  pidiendo hueco donde fuese. Quería hablar..... Y Veli se me quedaba mirando con una sonrisa y entonces me empieza a entonar:

-saaaaamazinggggg in de güeeey si muuuuuuvs


Yo alucinaba.

-¡Qué quies, Fdez! Esto del periodismo, dígotelo yo que estoy jubilau, ye como el vuelo de la falda de una muyer. Y aquí también te lo digo yo, que detrás de ambes coses estuve tiempu. Voluble, etéreo, lo que hoy ye, mañana no ye. Por eso hay que andar con cuidao. Hay que saber pellizcar y dar una caricia. Cherines, pues está aguantando esti mal tragu. Caunedo y su cuate Sánchez son del PP, pero ellos dos, en realidad, son el partido que gobierna la ciudad, y van llegando a acuerdos con quien les permita estar en el poder o seguir sentaos en su muro fumando un puro. Trevín tiene posibilidades de desbancar a Caunedo, muchas, pero aún falta pa les elecciones. Tini, maniobrando para hacerle la vida imposible a Argüelles; ¿lo conseguirá?, pues parece probable, pero vete tú a saber. Guillermo el Vice, futuro todo; pero es cuestión de que los hados se pongan en línea. Calma, Fdez, calma.
Mañana debate. Me acerco a la Junta y hágote algo curiosino, ¿vale? Y ahora salgo pitando que tengo mucha prisa. ¡Ah! la próxima semana tenemos otra reunión que me gusta quedar cara a cara.

Así me dejó. Con el último cachu de tortilla en la boca y diciendo: ¡esti Velino ye la hostia! Miré el reloj del móvil y vi que si cogía el siguiente carbonero llegaba a la tertulia del Gaucho con mi colega Volterra y el resto de la panda. Pagué y salí disparado a la estación, camino de mi Bendita Felguera.


Fdez de la Felguera, editor de AptsFelguerinos


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