jueves, 24 de octubre de 2013

Editorial: derecha (asturiana y española) mountypytinesca



mountypytinescamente dividida la derecha asturiana y la española


La desorientación de la derecha asturiana y española empieza a recordar mucho a la que había en la izquierda, española y mundial, en los años posteriores a la caída del muro de Berlín. Por entonces lo más demodé era ser marxista o comunista de toda la vida. Apareció en ese momento histórico la tercera vía de Blair –el factotum intelectual era Anthony Giddens-, y los saltos de IU al PSOE eran cuasi olímpicos, mientras el último jugaba al liberalismo descaradamente.


En aquellos años, en las tertulias más carcas y divertidas de las hondas -primero en Antena 3 y luego en COPE-, Antonio Herrero relataba siempre la misma anécdota ridiculizadora: la extrema izquierda española (así denominaban a la izquierda marxista) cabe en un seiscientos, son cuatro; y lo más gracioso es que no se ponen de acuerdo porque hay cinco corrientes peleadas entre sí. Algo parecido podemos decir de lo que le está ocurriendo a la derecha española y asturiana de hoy. No, no son cuatro; pero están desbordados por distintas corrientes y sensibilidades que parecen ser incompatibles unas con otras.

Antonio Herrero (derecha) junto a Carlos Herrera (izquierda)


El fin de semana pasado desembarcaba en Madrid Albert Rivera. Llegaba en un momento crucial. Pocos días antes había declarado Mª Dolores de Cospedal en los juzgados, y Bárcenas mostraba los pies de barro de la General Secretaria –ley de igualdad para todo-.


La Sra Cospedal estaba desarrollando una intensa labor de zapa dentro de la estructura del partido para controlar totalmente el aparato y ser candidata a la Presidencia. Su declaración en los juzgados la debilita muchísimo -algunos ya la dan por muerta-, abriendo el camino a sus enemigas íntimas, Soraya y Esperanza, y desajustando toda la maquinaria interna del PP.

un hábil movimiento de Albert Rivera ha abierto la caja de Pandora de la renovación política de la derecha


Rivera llegó a Madrid, más que con la intención de formar un partido de ámbito nacional, con la idea de presentarse como líder nato de un espectro de la derecha: el representante natural de las clases urbanas jóvenes e ilustradas de España (Cacho dixit). Ese nicho electoral ineludiblemente lo tendrá que pelear con el UPyD de Rosa Díez, fuertemente asentado en Madrid pero sin pegada más allá de la capial del país. Rivera ha sido inteligente. Prefiere armar un movimiento y situar el terreno de batalla en el campo del liderazgo, en le que sabe que acabará arrollando a Rosa Díez. Podemos decir que Rivera ha presentado una OPA –no sabemos si hostil, aunque todo parece dar a entender eso- a UPyD.

el actual Jefe del Estado (izquierda) con su predecesor

En AptsFelguerinos estamos convencidos de que nos vemos envueltos en un proceso de transformación política española de profundo calado - Zarzalejos dixit-. Es evidente, por mucho que se quiera negar, que nos encaminamos a un relevo en la Jefatura del Estado, con todo lo que ello conlleva de adaptación política a los nuevos tiempos y al nuevo mascarón de proa (metáfora náutica muy de Cacho, qué profesional nos está quedando todo esto) de la nave estatal. Hemo recordado varias veces la conversación que mantuvieron el actual Jefe del Estado con el anterior en los momentos en los que el período de mando del último tocaban a su fin. Reproducía las palabras en el famoso documental La Santísima Transición la cronista oficial del Estado, Victoria Prego, de la siguiente manera: Vd tendrá que gobernar de una forma distinta a al que lo he hecho yo. Efectivamente, así fue.

apostamos por una renovación y un Monarquía Presidencialista en el Reinado de Felipe VI (F6)


En AptsFelguerinos apostamos por una España que se transforme en una Monarquía Presidencialista sostenida por cuatro grandes partidos, dos de izquierda y dos derecha, que saldrán de las elecciones legislativas, y que presentarán dos candidatos a la Presidencia del Gobierno en una segunda vuelta, en votación de circuscripción única nacional. Para esta nueva situación, que se empieza a prefigurara en el aparente desbarajuste en el que estamos, será necesaria la Reforma del Artículo 99 de la Constitución. Estamos seguros de que esto llegará.

La derivada asturiana

Cherines amarrada a un bloque de hormigón fabricado en Castilla la Mancha


Todos estos acontecimientos tiene una derivada asturiana. Primero está la situación del PP; la líder del partido asturiano, Cherines Fdez, se vería afectada por una posible caída en desgracia de la Condesa de La Mancha, Dolores de Cospedal. Cherines ha tratado de controlar el partido en Asturias siguiendo los pasos de su protectora en Madrid. Es inútil, no posee el carácter de la última. También sabemos que no se cansa de llamar a Génova, y no hablamos de la italiana, solicitando nuevo y más relajado puesto. Tampoco hay respuesta. Cherines parece haberse abandonado a la resignación intuyendo su final.

Gabino de Lorenzo (derecha) junto un abajo firmante que se suele sentar en muros.


Final, que dejaría el campo libre a Agustín Iglesias Caunedo, alcalde de Oviedo sin legitimación en las urnas, pero con poder, que intentaría hacerse con el control del partido. Caunedo -al que algunos colaboradores de la página dicen ver sentado en un muro; sin que este editorialista comprenda ni la absurda imagen, ni la algazara con la que se relata- está preocupado por estos asuntos y una extrañísima enfermedad que se ha desatado en el consistorio ovetenses: la enfermedad de los firmantes. Parece ser que en los años del mandarinato gabiniano, el alcalde, al que el eximio filósofo Gustavo Bueno llegó a comparar con Lorenzo de Medicis, invitaba a su despacho a sus cargos de confianza a ejecutar una serie de firmas. No sabemos por qué reazón pero en ellos se ha desatado un trauma, un shock de tipo emocional, que desarrola en ellos una querencia por la vista a los juzgados y el parloteo ante togados. Es un caso de estudio digno de las más altas autoridades médicas de la ciudad que no sabemos en qué hospital están. Ciertas informaciones nos dicen que Caunedo – al que vuelven a situar sentado en un muro o murete- estaría muy afligido por la idea de poder haberse contagiado con dicho shock, que podría malograr sus ambiciones políticas.

Cascos haciéndose el piquiñín


Pero en el campo de la derecha asturiana no todo para aquí. Foro sigue confiando en que Bárcenas se conforme con levantarle las enaguas a la Sra Cospedal para mostrar sus pies de barro, y así no bajarle nada a Álvarez Cascos.

nace el Riverismo y en Asturias lo tenemos por duplicado


En Asturias tenemos lo que podríamos ya bautizar, tras este pasado fin de semana, el riverismo por duplicado. Hay un grupo que estaría en contacto con Albert Rivera dispuesto a dar aire a su movimiento en la Región. En los últimos días, casi en las últimas horas, una fuente bien informada ha revelado a esta página que habría aparecido un grupo riverista, espontánemanete, sin ponerse en contacto con el propio Albert Rivera, pero siguiendo su doctrina, han empezado a movera integrantes de la derecha descontentos con el actual jefatura. Tendríamos así una situación política mountypytinesca –versión la vida de Brian- que los elementos más preclaros intenetan reconducir a una unidad opositora al cherinismo/caunedismo, que en tan lastimosa situación tiene a la derecha asturiana.


Editorialista oficial de AptsFelguerinos

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