sábado, 5 de octubre de 2013

Hablemos de cosas importantes. Hagámoslo en los bares de borrachos

¡Bares, qué lugares!. Que diría el clásico


Dice Santiago Segurola Basáñez, pope del periodismo deportivo español, que tuiter es una bar de borrachos. Si lo dice Segurola, será verdad. Interpreto que Segurola nos advierte como lo haría un buen padre, preocupado por nuestro bien, acosejándonos que nos alejemos de las disputas tabernario cibernéticas y acudamos a las buenas compañías del papel kiosquero. El problema es que yo tengo complejo de oveja negra y basta que me digan no hagas esto, para que me entren unas ganas locas de hacerlo. Así que .... sí, me paso el día metido en el bar de borrachos tratando de adivinar dónde termina el tatuaje que se dibuja en la espalda de la camarera.


Y ya se sabe que en esos ambientes te puedes encontrar de todo. Por supuesto, periodistas llorando. Arbitristas de toda laya que con un clic de ratón o un pase mágico de móvil resolverán los problemas del país, el Real Madrid, o el Arzobispado de Toledo. Y friquismo, mucho friquismo  ¡Milenarismo friqui!


También te puedes encontrar a un par de políticos discutiendo, no sabemos si para bien o para mal de sus conciudadanos, al calor del último güisqui. En una de estas conversaciones me entretuve el otro día en el bar.


Un colega de bareto, Alejandro Arias Torres - uno de esos colegas que apenas has cruzado el umbral de la puerta del antro, ya lo ves sonriendo, siempre al fondo, mientras te pide una copa a la camarera casi sin darte tiempo a que te de acodes en la barra-, discutía con otro cliente de una tertulia que no suelo frecuentar, Pedro Herrero. Estaban enzarzados en la sempiterna discusión sobre qué sistema electoral es el más adecuado.

Alejandro Arias Torres

Mi colega Arias Torres, al que Cherines - qué decir de Cherines, nada. Cherines es Cherines-  y la incapaz cúpula del PP astur tienen en el dique seco, pero que es un político en recámara para lo que sin duda ha de venir (que le sigan tocando las pelotas...); decía que Torres, defendía el viejo sistema electoral britis de la circunscripción única:




Pedro Herrero


Pedro Herrero, que es un integrante de la derecha tímida, de esa derecha magenta que farda de no serlo. Pero que sí, que es derecha. No está por el sistema electoral britis:




La verdad es que la discusión está bastante manida. La tocó en todos sus aspectos Gª Trevijano en unos cuantos programas en aquella Clave de los 90´s:


Fraga en su primer proyecto de la Santísima Transición - el fallido intento transicional del gobierno Arias- tenía la idea de que en España se implantase el modelo británico para elegir a los diputados. Idea que no interesó a una oposición de izquierdas que entendió que tal sistema beneficiaba a los políticos del Régimen, más conocidos por la población, y perjudicaba a los de los partidos opositores al carecer de presencia en la opinión pública española. Vamos, que no los conocían ni en casa.

Algo parecido pasa aquí, los nuevos partidos utilizan una retórica democratista frente a los tradicionales. Pero en cuanto les hablas de un sistema electoral al estilo británico, saben que llevan todas las de perder y optan por sistemas de elección partitocráticos. Porque aquí, de lo que estamos hablando, es que el partido obtenga escaños, y se opta por el sistema electoral que facilite esa meta al partido en el que se milita. Herrero sabe que UPyD subirá en escaños en tanto en cuanto el sistema electoral se parezca al que tenemos, pero, a la vez, es necesario que haya una ligera modificación que les permita ser coherentes con el discurso democratista.

Lo más interesante de la discusión es que estamos ante las dos corrientes de derechas de la famosa teoría del 4GP que sostenemos en este blog: el europeísta Herrero, y el atlantista clásico Arias Torres. Y esto ya está en el debate social. Está debatiéndose en los lugares donde se debaten las cosas importantes: los bares de borrachos.


Fdez de la Felguera, editor de AptsFelgueirnos

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