viernes, 15 de noviembre de 2013

Veliniana: las aventis del Presidente Javier

Presidente Javier

Vienen a decenas, atraídos sin duda por lo de la "sabanona santorum" de Humpty, son los turistas fuera de temporada. Estos gabachos te asaltan por la calle e inquieren:."¿Cagaño si vú ple?" Mi vecino de carlón mañanero se queda ojiplático y apenas puede musitar: “Señora no-y entiendo ná”. Y raudo se me adelanta el meritorio de la Radio TPA, que le ha visto a la moncherí las buenas trazas traseras, el derriere dicen ellos – la finura del francés."Pregunten por Carreño, Velino" me dice, pero sin mirarme a la cara. Tiene la vista ocupada en otros volúmenes más gratos que el mío superior.

los derriere franceses, Oh, la,la


 ¡Ah! Carreño”, y en ese momento lo veo venir calle del Carpio abajo ataviado de "rante" -gracias Borges- como los tangueros de luto entero.”Es él”, les digo a los franceses de Touluse, y ya se nos acerca el chico, viene el portavoz vestido de look Corte Ingles de temporada de la cabeza a los pies.

Carreño y su porte Corte ingés

“Aquí lu tienen, en buena compañía les dejo..”, vuelvo a decir a la francesada con cierta retranca. Los franchutes, no sé por qué, parecen ilusionados de encontrarlo. ¿Será que le encuentran un cierto aire a Jean Rochefort? ¡Vaya ud. a saber, querido lector!

Carreño gusta a los turistas franceses que visitan Oviedo. 
Le deben encontrar un aire a Jean Rochefort, eso sí, pasado por el provincianismo de Vetusta


"Oye, conmigo no te metas que a mi púsome Javier al frente de esto", se defiende nada más acercarse y oír el comentario cáustico y retranquero. "Claro, de la FSA" ya, ya lo sé, no hace falta que me diga quién le ha puesto donde está.”De mí nadie se acuerda para nada”, pienso y callo. No merece la pena ponerse a llorar con estos, nada me van a resolver y después sirve para que anden con chanzas en los chigres- me quejo entre dientes. Si no me quejo par mí, ya no sé a quién me voy a quejar. Aunque, ¡buenos están ellos para reírse de nadie! Hoy el político local vive en un ¡ay! Los ves llegar a la tasca pavoneándose, pero qué miedo hay bajo el plumaje. Malos tiempos. Por allí se va el Carreño Fuego (¡vaya apellidínes, compi!) a enseñarles los "inventos" de Humpty a los galos. El alcalde subido en su muro, otro que tal baila de plumaje y tembladera, anda estos días con los de "nuevas degeneraciones" tomando café. Más madera.

Fdez y Veli, como el perro y el gato...al final la sangre no llega al río

Como lo prometido, en Cá Avila, ye deuda, pues hablaré/escribiré de Javier el President "sosu". Esto encabrona a Fdez: No quiero batallitas del abuelo cebolleta, Velino. ¡Información, información, información! Qué sabrá él. Además, que ye un vagu. Le envío mis escritos y tarda la intemerata en publicarlos, siempre con disculpas:  "no puedo.. Veli; si estoy ocupaísimiu..Velino.  Entre nos, amigo lector, esti Fdez ye un llorón. Por eso llegará alto, ya se sabe que el que no llora… Y yo hago mucho y bien por él; primero, poniéndolu al loro pa´que no se deje dominar por esa galbana que lleva encima día y noche el muy vagazo; segundo, promocionando este panfletillo por el todo Carbayonia que es santo y seña de la Región. Tendríamos que montar un nuevo sitio digital que llevase tal nombre: Región. No sé, a ver si con el tiempo y si alguien nos financia... Si alguien lo financia y no acabamos a mal, porque no paramos de tiranos los trastos a la cabeza, que cuando lo pico en Cá Ávila pilla unos cabreos de órdago. Parecemos Pimpinela, aunque al final acabamos igual que el dúo melódico: como hermanos. Ya se sabe que los amores reñidos, son los más queridos.


Juan Marsé, grandioso

Bueno, pero yo había prometido una aventi, o varias, tomando la idea de mi admirado Juan Marsé expuesta en su inolvidable “Si te dicen que caí”. Ya sabe, lector, las aventis eran las narraciones que contaban en la novela unos a otros los chicos, niños que fueron de la guerra, en el barrio de Guinardó, el barrio de la infancia de Marsé, de aquella Barcelona de los 40´s. Estas narraciones mezclaban rumores que corrían por el barrio, noticias que salían en los periódicos, así como sucesos cotidianos. Cualquiera podía ser protagonista, personajes del barrio, famosos, y los propios chicos narradores. Sobre todo los propios chicos. Hijos de perdedores que se movían de lo más sórdido a lo más alto de la ciudad, trabajando en traperías, ayudando a sus padres en talleres, viendo las dificultadas que se pasaban en casa, advirtiendo la pátina hipócrita del entonces nacional catolicismo cuando ejercían de monaguillos. Por cierto, que para monaguillo... Neira, ya estoy preparando otra historia de sotanas para que él pueda hacer una secuela como la que hizo a la de la gaita.

Los niños y las aventis. ¿Ha hecho Velino otra cosa en su vida que contar aventis?

Admirado lector, no habrás dejado de darte cuenta, que, en realidad, mis velininas son aventis. Cierto que moderadas por el paso de los años, sin esa voluptuosidad imaginativa de lso chicos adolescentes, pero aventis al fin y al cabo. Sigo siendo un muchacho de Latores hijo de un perdedor de la guerra. Pero, ¡basta ya! Vamos con las aventis del Presidente Javier.


Lo conocí estudiando Minas. Bueno, estudiando él, que lo que estudiaba yo era cómo rascar las cuerdas de la guitarra, aunque algo sabía ya de aquella. Eran tiempos de guateques. Hubo por esa época una especie de relevo generacional en las boites asturianas, comenzaron a dejar de frecuentarlas Gabino y los de su añada, algo mayores, y tomaban definitivamente el relevo los de la generación de Javier. En los guateques Javier ya era tímidu, estaban ahí las características sicológicas que acompañarían al hoy presidente. Nunca gustó del foco ni del primer plano, siempre sinuoso, nunca fue de los de gallear ante el mocerío.

Aquellos bailongos...


Siempre digo que para conocer bien los mimbres del carácter de un hombre, no hay mejor cosa que saber cómo era en la tienta del asuntu, con perdón, de la braga. Decía arriba que no verías a Javier sacando cresta en medio del bailongo rondando a una palomita. Y sin embargo, cuando menos te lo esperabas, veías en un aparte de la pista,  que Javier ya tenía en la cazuela, si no a la mejor, a uno de los dos o tres trofeos más perseguidos del palomar. "¡Ye zorrucu el de Mieres! ¡Mira, a la chita callando!" Siempre encabronaba a alguno que se había pasado de vueltes dando lustre al plumaje en medio de la pista y, creyendo que se lo iba a comer todo, acababa sin comese un colín. Y así, el contrariu, mientras yo tocaba ”Popotitos”, y Javier y la paloma vete tú a ver qué tocaben, terminaba la tarde noche remojando les plumes en más cubatas de la cuenta.


Javier y las palomas... ¡Vete a ver qué hacían!

Reconozco que, a pesar de que a mí me vaya ahora rematadamente mal, nos tocaron buenos tiempos. Yo me convertí en periodista y puse en marcha una televisión local con la que gané, casi tan rápido como lo gasté, mucho y buen dinero; y Javier triunfó en sus dos carreras, tanto la profesional como la política. Nos tocaron en su plenitud los años de las vacas gordas en los que todo iba hacia arriba, muy diferentes a los que desgraciadamente tendrán que vivir los jóvenes de ahora. Javier llegó a diputado, más bien culiparlante, en el Congreso de Madrid. Lo recuperaron como consejero de Industria cuando el Tininato empezaba su largo Imperio.

Javier y Tini. ¿Hablaríen algo?


Otra aventi que puedo contar de Javier es de ese periodo, cuando fue consejero de Industria. Un día me ensaña unas fotos –no me pregunte, amigo lector, por qué me las enseñó a mi- del campo de internamiento franquista de Castropol -Arnao, creo que se llama-, allí tuvieron a sus tías presas por el Régimen, eran "roxes"él viene por tanto de familia del monte como yo."Toma y enséñaselas a Tini", me dice. Yo no daba crédito. “¡Hazlo tú, Javier,coño! Que son tu historia en sangre viva”. Pues no hubo manera de convencélu, hasta ahí llega su timidez. Se lo comentaba de aquella asombrado a su compañero de colegio, y amigo de ambos, Juan Ramón Secades: “Nun diz nada porque ye educau, Velino” Hombre, está bien la educación pero que un consejero no se atreva con el presidente…”Es muy capaz, Velino” me advertía el abogado, y ex presidente asturiano petromocho, Juan Luis Vigil.

La playa de Arnao


Vigil no mentía. Y la prueba de que no mentía es la aventis del 2000. Tini estaba presidiendo el Principado a su estilo, es decir, con la delicadeza con la que un elefante se pasearía por una cacharrería. El caso es que nadie le pedía cuentas de los líos que montaba en el Principado, porque entonces eran días de vino y rosas, y no se hacían preguntas al estar la fiesta por todo lo alto, a nadie le importaba nada en tanto la orquesta siguiera tocando. Pero el marabayu (preciosa palabra que me recordó el otro día Fdez) lo había montado dentro del partido. La tenía liada parda con El Tigre, que de aquella era El Tigre de verdad. Un odio sarraceno había entre los dos líderes. Con mucha habilidad, cuando Tini quería hacerse con el timón de la FSA-Psoe en el Congreso del 2000, aquél que no se atrevía a enseñarle unas fotos al Presi de sus tías presas, se atreve a disputarle la Secretaría General del Partido y ganársela, que es peor, con los votos de su enemigo, El Tigre de la Plaza la Salve. ¡Ay, estos tímidos! Cómo en los guateques.

Y Javier, en su estilo, a la chita callando, Secrtario General del Partido


Pero lo más cojo…, no, me abstendré de decir palabras malsonantes. Lo inaudito del asunto es que el “tímidu”,  abandona la consejería para instalarse en al dirección regional de minas0 y pasarse diez años en la Secretaría General de miranda de Tini. Hay que tenerlos de cujados con hormigón armao. Impávido el ademán y sin musitar apenas una palabra. Pero, claro, siempre llega un día que ya no vale anadar por los arrabales toqueando los tirantes de los sostenes de las palomitas. Una paloma, al final, siempre gusta de evolucionar por la pista.

Cascos, la m´s fea para el baile elctoral

Y llegamos a la aventi del 2011. A Javier, como si fuese un concursante de aquel programa de Joaquín Prat, El precio justo, lo llaman a jugar. Es decir, Javier sale al medio de la pista y en frente tiene a la más fea: Paco Cascos. No salió airoso del envite, pero tampoco muy magullado; ganó en votos, aunque perdió en escaños. No fue un desastre, ya que Tini había dejado un erial. Cascos, siempre capaz de lo mejor y de lo peor, le acabaría entregando el gobierno al año siguiente fruto de su megalomanía y tontuna. Otra vez Javier ganado la partida desde las afueras, desde el segundo plano.


Tenemos a Javier un año después, a la chita callando, que siempre será su estilo, de Presidente y en medio de un nuevo trance: el asunto de los presupuestos regionales. Lo resolverá. Sí, tirando de su particular librillo, es decir, desde la penumbra de los despachos que rodean al parlamento. Javier es un hombre capaz, lleno de talentos. En eso no hay quien lo gane, en el segundo plano. Desde el guateque al parlamentín, eso le vale para salir a flote en lo suyo. ¿Pero le vale a los asturianos? ¡Ah! Ese es otro cantar.

En la Conferencia del Psoe se jugaba a otra cosa. A lo que quería la Diva
La última aventi de Javier es la del Conferencia del Psoe. Digamos que desde que estamos cruzando este largo desierto de la crisis, en el estamento político, el que más lo ha notado, dentro de un margen, es el PSOE. Rubalcaba montó un circo en el congreso que ganó a la Chacón, y ahora le crecen los enanos. Quiso montar otro circo, pero, esta vez, una enanita del anterior, ha aparecido convertida en una especie de Superdiva americana de esas. La Beyoncé esa que gusta tanto a les guajes de ahora.


Javier fue allí de fiel escudero, dispuesto a jugar a lo suyo. A Jugar a lo de siempre. Pero, claro, allí el juego lo marcaron otros. El que marcaba la diva del sur. Vaquero, el mi vecín y amu y señor de LNE, le dijo a la dire Rivero que había que hacer de Javier un divo también. Igual de divo que la reinona del sur. Misión imposible. Aunque siempre hay un kamikaze: Álvaro Faes. Me dicen que el bueno de Faes lo está pasando mal con el asunto. La dire Rivero le ha puesto a escribir crónicas de un lametraserismo, una especie de pornograía dura periodística, que en algunos estados useños sería constitutiva de delito y Faes estaría entre rejas. Es lo que hay, tenemos que comer. Te entiendo Álvaro.

Veli no pasillea nada con Javier..


Javier apenas me saluda cuando paseo por los pasillos de La Junta, por supuesto, no toma conmigo en el bar ni un agua. No tiene por qué, quién soy yo para exigir. Aunque si tomase algo conmigo, y me dijese en confianza, como cuando me propuso que le enseñase las fotos de sus tías a Tini: ”Oye, Veli, ¿qué tengo que hacer para ser un verdadero líder? No para ser presidente de los asturianos, sino para liderarlos” La contestación la tengo clara: “Javier menos artículos en LNE y más decirle la verdad a los ciudadanos. Las cosas están mal y estrán peor” No lo hará. Y creo que en LNE pieren el tiempo y hacen el ridículo con estas campañas. Javier ni ha sido, ni nunca ha querido ser un lider. Javier resolverá el tema de los presupuestos y, me da en la nariz, probablemente cuando se acabe la legislatura se vaya a su casa.

Porque en los guateques Javier cedía ante las palomitas que lo sacaban a bailar. Una pieza o dos valía. Pero si se ponían muy pesadas, enseguida les daba aire.

Avelino Díaz, periodistay cantautor

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