jueves, 4 de diciembre de 2014

MasqApts: de la guerra económica: el petróleo como arma



Dialéctica de clases/dialéctica de Estados consecuencias y conjugaciones: Desde que Putin decidió poner freno a la política expansiva de USA/UE en Ucrania, ha comenzado una guerra comercial formidable. USA está defendiéndose con uñas y dientes de las potencias BRIC que pretenden acabar con el dólar como moneda de reserva mundial. El gran enemigo, de momento, es Rusia. Putin ha fundado su régimen autocrático nacionalista sobre la exportación de materias primas, equilibrando y moderando la lucha interna de clases en el país gracias a las ganancias que obtenía de la venta de los hidrocarburos. La respuesta de USA consiste en pasar de ser un consumidor de hidrocarburos, a ser "autosuficiente" -cuando no pequeño exportador a países del entorno asiático- mediante la extracción de hidrocarburos no convencionales usando la técnica del fracking. A esta nueva posición de USA en el mundo energético, sumamos el pacto con su peón en el oriente medio, Arabia Saudí, para aumentar la extracción de crudo y desplomar los precios en el mercado internacional perjudicando a potencias como Rusia y Venezuela. Una dialéctica de Estados, guerra económica -no deja de ser política-, que tiene sus repercusiones internas en la dialécticas de clases dentro de los respectivos Estados. A Putin lo apoyan los jóvenes, los funcionarios, y los viejos pensionistas nacidos en la URSS. Hasta ahora le había ido bien con ese apoyo social más el pacto con los oligarcas de época de Yeltsin, eso sí, pacto que funcionaba si las aspiraciones de los oligarcas se ceñían al interés exclusivamente económico olvidándose de cualquier participación política. En una artículo de James Petras que colgaba aquí el otros día, señalaba las debilidades de Putin: la confianza en los oligarcas fue un error, porque aunque no tengan aspiraciones formales a ingresar en el mundo político, de facto, influyen, ya que tienen muchísimos intereses en occidente, los oligarcas, al poner sus huevos en la City londinense y Nueva York, son presas fáciles de la presión de occidente cuando amenaza sus fortunas y trasladan esa presión al interior de Rusia intentando influir en las políticas nacionales hacia occidente;las políticas en las que sólo se fomenta la extracción de recursos naturales son otro talón de aquiles, mayor aún si tenemos en cuenta que muchas empresas pertenecen a los oligarcas que están siendo amenazados por occidente con quebrarlos económicamente, quiebras que se resolverían con el despido de trabajadores de sus industrias extractivas y con fugas de capitales de aquellos que se hayan salvado; Putin, que es con diferencia el mejor político actual, fue un ingenuo al comienzo de sus mandatos buscando un pacto con occidente y alejándose de China por un recelo compresible: no ser un peón del gigante asiático, al final no le ha quedado más remedio que acercarse a China ante la rapacidad occidental. De momento parece que la nueva estrategia de USA está teniendo resultado y Rusia se está resintiendo económicamente: devaluación del rublo y fuga de capitales. Aunque esta precariedad económica no se ha trasladado todavía a base social rusa sobre la que se sostiene el régimen. ¿Habrá contraataque de Putin? ¿Tiene fuerza el oso ruso para utilizar en su provecho las contradicciones internas de los USA, que las hay, manipulando en su favor el eterno conflicto racial del viejo sur useño y la situación explosiva de México, que es otro reservorio de materias primas que controla USA? Ver, veremos.....

Fdez de la Felguera, Editor de AptsFelguerinos (escrito en su muro de feisbuk)






El Mundo: El gran ganador de la 'guerra del petróleo'

Ayer comentaba en feisbuk el artículo que habían escrito en El Confidencial sobre esta guerra (ver arriba) de los hidrocarburos y su vinculación al dólar. Un imperio como los Usa necesita energía barata y vinculada a su máquina de imprimir billetes, con la que domina el mundo (ya tocamos el tema alguna otra vez: El fin de los papelines verdes). Hoy tenemos otro par de artículos en El Mundo que van en la misma dirección: el primero (y el mejor) lo firma Pablo Pardo (arriba); un artículo que resume lo ya dicho sobre el juego de subidas y bajadas del petróleo. El juego no es nuevo, se jugó en 1986:

Es un juego que recuerda a uno de los últimos episodios de la Guerra Fría. Fue en 1986, cuando Arabia Saudí, cansada de que su archirrival en el control del mundo musulmán, Irán, bombease todo el petróleo que quería, decidió aumentar la producción por su cuenta. El barril se desplomó. Los ingresos por exportación de crudo de la Unión Soviética se hundieron, lo mismo que los de otros países que violaban sistemáticamente las cuotas de producción de la OPEP, como Venezuela. Dos años después, Irán pedía la paz en su guerra con Irak, y cinco años después del desplome de precios la Unión Soviética dejaba de existir.
Pero el desplome del crudo también tuvo otras consecuencias. En julio de 1990, el dictador de Irak, Sadam Husein, se reunió con la embajadora de EEUU en Bagdad, April Glapsie, para quejarse de los bajos precios. Glapsie le respondió: "Mucha gente en EEUU estaría contenta si el barril subiera". Una semana después, Irak ocupaba Kuwait. Entretanto, la propia economía saudí se había colapsado de tal manera que los llamamientos a la pureza islámica de los integristas -entre ellos, un joven combatiente en Afganistán llamado Osama bin Laden- tenían vez más eco.
Un año antes, en 1989, la economía de Venezuela se había colapsado por la caída de los ingresos petroleros. La gente se echó a la calle y hubo cientos de muertos. En febrero de 1992, un teniente coronel llamado Hugo Chávez intentaba dar un golpe de Estado.

Pero la traca viene al final del artículo. Arabia Saudí tiene tal cúmulo de reservas en dólares que no se puede permitir el lujo que la moneda americana se hunda:

Las principales víctimas de esta bajada del precio del petróleo parecen ser las mismas que hace casi treinta años. Con una excepción: Arabia Saudí y sus aliados del Golfo. En 1998, cuando el barril cayó a 10 dólares, Arabia Saudí tenía 22.000 millones de dólares en reservas de divisas. Hoy tiene 850.000. Teóricamente, ese país, y sus vecinos, pueden afrontar la situación que ellos mismos han creado.

el segundo artículo muestra el efecto de esta guerra económica en el interior de Venezuela, que es junto a Rusia otro de los grandes perdedores de este juego geoestratégico de las materias primas.



El Mundo: Sube el 'dólar negro', cae el petróleo

Mesa de Redacción de AptsFelguerinos

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