martes, 17 de febrero de 2015

Deben hablar con sus señoras...



-No te cuento nada, que después escribes en el blog lo que te da la gana

Últimamente aquí no habla nadie, C. Ya lo decían los del Ampurdán "la gente no habla. No dice nunca nada. No sé, deben hablar con sus señoras..." Puede que sea eso. Entre parrafada y parrafada con la parienta tuitearán algo, digo yo. Deberíamos adaptarnos, C. Yo lo intento. Hoy uno tiene que entrar opinado a los chigres. Están todos sentados con sus señoras ojeando el móvil, y no dicen ni media. Es lo que tienen las pantallas, como mucho puedes hacerle un apunte a la parte contratante. Así que mejor no hacerse notar. Y si algún despistado busca conversación esgrimiendo el viejo papel muerto de risa en la barra, hay que contestar como don Paco en lo de Merceditas "Yo aquí he venido a beber mi botella, el que quiera saber mi opinión que la lea en el blog".




Como nadie conversa se pierden las referencias, C. Todo es tan confuso que ya no sabemos ni lo que podemos ni lo que debemos ni lo que leemos.  Al menos nos queda el tigre al fondo a la izquierda, o a la derecha, aunque menudo barullo se está formando entre huelebraguetas y soplapollas, no me preguntes si aficionados o profesionales. Lo que te digo, no hay referencias y confundimos el ojeo con el hojeo
confiados en que el papel lo aguantará todo. Pero no, C,  ya no hay hoja analógica que resista la mataliteratura digital de cada día. Así vamos rellenado el papel de intrascendentes cosas de muertitos sin darnos cuenta de que la que está a punto de estirar la pata es la vietnamita.

Un saludo

F.

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