jueves, 17 de septiembre de 2015

Adiós IH, adiós



Izquierda Hispánica fue necesaria.
Sin embargo, ya hemos superado la fase de minoría freak. Hemos pasado del “Dios los cría” al punto exacto de ebullición del “y ellos se juntan”.
Teníamos tres semillas y las tres han cuajado:
a) La fijación en orientar, sí o sí, el proyecto socialista hacia América,  en lugar de comulgar con la cantilena papanatas europea de aquellos albores del siglo XXI. Aquel dictatum de los falsos profetas de la NewLeftReview, que aún colea en los treintañeros más despistados, más universitarios y menos transverales de los nuevos movimientos políticos. Aquel dictatum, impuesto por algún viejales acomodado, con repertorio de mago Houdini, que instaba a combatir la ideología liberal esperando, en una desesperante pose de mientras tanto, el socialismo ruso. Dictatum que, irónicamente, desafiaba, antes que nosotros, uno de los sepultureros de la Revolución Rusa, el señor Putin, cuando decía aquello de que “el que no echa de menos la Unión Soviética no tiene corazón, pero el que quiere volver a ella, no tiene cabeza”.
b) La penetración de la futura clave de la gastronomía revolucionaria universal, de ahora en adelante, la fusión del socialismo y la hispanidad. Tabú durante décadas, en las cuales, adormecidos todavía en el sueño de las naciones, y los documentales de la BBC con historiadores romanticones, se analizaba la realidad como si no estuviéramos sumergidos de lleno en la era imperial. Con la caída de la URSS se chapaba el garito de la Revolución Francesa. Ya no quedan Estados-nación, sino sólo Estados Imperiales con sucursales. El mundo es otro, e Izquierda Hispánica era pionera en intentar distinguir la naturaleza filosófica de cada uno de los imperios en liza que dirigen nuestra conducta a día de hoy. En explicar que el bastión contra el Imperio liberal anglosajón, con todas sus miserias de evaluar todo proyecto humano en meros criterios mercantiles, sólo pasaba por un futuro liderazgo de una gran potencia hispánica, apoyada por eslavos, francófonos y palmeros protestantes. Sólo así temblaría el formato imperial, depredador useño, con toda su mierda ideológica del “tener confianza en la iniciativa individual”. Antes de Izquierda Hispánica, se hacía prácticamente heroico intentar razonar así, acabando siempre en patéticas riñas regionales, de abuelos cebolletas.
c) El análisis de los errores del socialismo desde dentro, no desde fuera, como se ha confundido por activa y por pasiva desde nuestra desgraciada área de difusión estadounidense. Para ello hemos introducido el análisis, así como los efectos y rasgos autodestructivos que incluía la filosofía oficial de la URSS, el Materialismo Dialéctico, y al maestro y genio Gustavo Bueno Martínez, adelantado a su tiempo, y creador del Materialismo Filosófico, que puso  los puntos sobre las íes a las fisuras del Materialismo Dialéctico, mientras este iba abocándose al precipicio. Su figura es trágica por lo solitario y coyuntural, llegó tarde para la época heroica del socialismo soviético, y se adelantó a la hegemonía del emergente socialismo hispánico.
En definitiva. No es que nos hayamos hecho adultos, sino que la gente ya está preparada para entenderlo. Muestra de ello es, por ejemplo, el emergente partido político español Podemos, muchos de cuyos miembros nos calcaron textos de IH; incluso su candidato Pablo Iglesias nos fusiló en algunos mitines varios de ellos. O el contacto de Izquierda Hispánica con gente crítica del PCE, e IU, como Francisco Frutos o Alberto Garzón, que seguro que ha ayudado a dejar claras las posiciones dentro del mismo partido, despertándolo bruscamente de su sueño eterno, -ya sabemos que las crisis por dentro son mil veces más sensibles y delicadas que desde fuera-.
Hemos seleccionado varias decenas de hombres que tienen todo esto interiorizado en carne viva, y que ya pueden incluso convivir con ello sin quedarse sin trabajo y sin amantes, relegados a la muerte social.
Señoras y señores, tras las vacaciones de verano lanzaremos el nuevo proyecto al alimón en vivo y en las redes sociales. En esta ocasión, con elegancia, sencillez, imagen corporativa y agitación de corte situacionista.
Con la presentación pública de todos los nuevos integrantes, así como la despedida de los viejos que nunca llegaron a adaptarse al rugido del extrarradio de Lima o México DF, así como más de una sorpresa.
El 12 de octubre, el día que el jovencito Rodrigo de Triana no dijo Tierra, trágame, sino Tierra a la vista. El mejor día posible, un lunes festivo.
Instituto Somos América.

Mesa de Redacción de AptsFelguerinos

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