miércoles, 2 de diciembre de 2015

MasqApts: Que esperen los lictores


Mariano Rajoy tiene por delante el último mandato. Una última legislatura con la que morirá definitivamente los últimos restos del siglo XX. Políticamente, hoy día, en España sólo hay un político: Mariano Rajoy Brey. Un señor de 60 años -que es la edad que debe tener el gobernante de un país soberano- con maneras de señorón de casino de provincias, acusado velada y no tan veladamente de homosexual, que, pese a quien pese, es el único político profesional que tenemos. Como decía Howard Hawks: para la actuación y para el sexo, dadme un/a profesional. Poniéndome pedante y acudiendo a las costumbres de la vieja Roma, no hay alternativa porque los competidores de Rajoy carecen del cursus honorum que les permita acceder a tan alta magistratura como es la presidencia del gobierno.



Unas elecciones enmarcadas en un cuadro general definido por los atentados de París, que traen un inquietante recuerdo al atentado de Sarajevo del año 1914. Se va diluyendo, desvaneciéndose, lo que quedaba de los restos del viejo orden europeo siglo XX. El tratado Schengen es papel mojado tras la ola de emigrantes; Turquía y la islamización de su población e instituciones ponen en duda una alianza militar, la OTAN, que se cae de vieja desde que se desplomó la URSS hace veinticinco años; los partidos socialdemócratas, columnas vertebrales sobre las que se construyó el europeísmo, retroceden y se disuelven como fantasmas de otro tiempo cada año que nos adentramos en el nuevo siglo.

   

La prensa analógica, llena de sicofantes y sofistas, nuevos ricos gracias a la burbuja del periodismo de los años 90´s, se ha inventado un teatrillo con el que salvar su negocio. Aprovechando que el Tíber pasa por Roma, y como en la capital del Imperio mandaron remover de su trono al anteriro rey, han creído que además de hacer negocio con el espectáculo podían colocar en la silla de cónsul a un petrimetre. El show ha salido tan poco lucido, que hasta el más tonto del pueblo se ha dado cuenta de que ha ganado el viejo cónsul por incomparecencia. Estos sicofantes quieren vendernos que el consulado lo pueden ejercer dos tipos que no han pasado ni por una concejalía de pueblo; o por otro, que está tan verde que , si el partido no estuviese en la situación que está, como mucho estaría destinado a ser subsecretario o, forzando muchísimo las cosa, ministro del gobierno.  Pues a pesar de la evidencia por ahí anda Pedro J llamando a los lictores a salir a hacer la escolta a su candidato, el petrimetre Rivera, portando fasces y hachas.




Pero la gente no es tonta. Tras el espectáculo del lunes, el personal ha aplaudido el teatrillo, ha mirado a Pedro diciendo "no te precipites", y ha mando que los lictores esperen al 20D. Acompañarán al viejo cónsul Mariano en su último mandato para que cierre el pasado como es debido. Después.... después, cuando lleguen los años 20´s, como decía el clásico, hablaremos del gobierno.


F.

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