miércoles, 24 de junio de 2015

Summertime



Mesa de Redacción de AptsFelguerinos

Velinianas: Sí, yo también fui un Beatle

sí, Velino también fue un beatle. Ahí lo tienen entre ellos.

En el año 1.963 contaba yo con 16 años, uno menos que George Harrison y los mismos que Paul. Explotaban ¡¡¡ Los Beatles!!! con aquel "Please, please me" que marcó a generaciones enteras de jóvenes del mundo entero.


Con ellos, con su música, yo empezaba a conocer acordes insospechados -tablaturas- nuevos ritmos, aplicando el oído al tocadiscos en 33 rpm que así se llamaba la nueva moda de toda una era. La que sigue siendo la generación beattle. Mamá Livia, a la que sigo rezando cada noche, se empeñó hasta las cejas para comprarme una guitarra de la marca Soloist-Lluquet de Valencia, las vendía un sargento de la banda de Infantería del Milán, llamado Villa. Mamá luchó durante años contra la decisión de mi padre que quería que yo fuera abogado. Él, más práctico, mi madre más sensible. Los Beatles emigraron por aquellos años a  Hamburgo, a tocar en un local de mala muerte -un tugurio- que años después conocí, donde convivían con putas y marineros borrachos de cerveza hasta las cejas, la nueva ola del rock and roll.

aquellos muchachos fueron los encargados de conducir a miles de muchachos a la modernidad,
a forjarlos como auténticos hombres de un Siglo XX ya desaparecido. Velino es uno de ellos.


Corría el año 1.964 y <<mal>> tocaba con otros cuatro amigos. Ensayábamos en garajes llenos de humo de cigarrilos y chatarra amontonada, cerca de El Campillín. Los domingos íbamos de "bolos"por bailongos asturianos, donde las chicas se situaban a la izquierda del escenario y los chavales a la derecha. Trasegábamos cubalibres, la nueva moda en etílicos. Ellos bailaban nuestras melodías "beatlemanianas" amarrados el uno a la otra; aunque no como aquellas desenfrenadas chavalas inglesas y del mundo entero que soltaban sus melenas al viento, al igual que sus ídolos, moviendo los senos sin sujetador.

la muchachada anglosajona era mucho más descarada que la española



Mientras una rapaza de pierna suelta inventaba el nuevo look: la minifalda -se llamaba,  creo, Mari Quart-, yo me enganché a la guitarra de por vida. Los Beatles ya eran <<The Bitols>> en la voz de Ed Sullivan, el speaker que los llevó a su show de medianoche en la TV americana. Fue "el sueño de una noche americana" y su lanzamiento mundial en serio.

la minifalda, otro bombazo que explotó en aquellos años

Un día de mi periplo inglés conocí en la Plaza de Trafalgar square a un hombre de mi misma edad que entretenía la mañana cargada de palomas en ese lugar. Era George Harrison, el "olvidado" y circunspecto beatle; tal vez fue el mejor músico de todos, aunque en esto hay para todos los gustos. Ellos ya habían pasado la tournée India con aquellos santones que les fascinaron por su filosofía de vida. Tomaban drogas y andaban dándole vueltas a su disolución. Estaban cansados de tanta gira porque eran <<cuatro guajes>>.

Trafalgar Square. Por allí pasó Velino, ¿no tuvo algo que ver su afición a los beatles?


Yo aparcaba aquellos sones y me enganchaba a los poetas y a la música "más trabajada". Ellos marcarían una generación de "chicos beatles", y yo me ganaba lo que podía en "metros" y universidades, quizá con un mayor compromiso ¿político? que estos cuatro chavales salidos de <<un campo de fresas>> de Liverpool. Ahí siguen de revival en revival, años tras año, dándolas todas después de <<algunos muertos>> a sus espaldas. The Beatles, mis mentores, mis iniciadores en el mundo de la modernidad, unos muchachos que condujeron a otros muchos a la globalización, que nos forjaron como ciudadanos de un Siglo XX que ya fue. Este españolito de la época debe mucho a aquellos muchachos; sí, yo también fui un beatle...

Avelino Díaz, periodista y cantautor

viernes, 19 de junio de 2015

MasqApts: Camarero, póngame una doble mientras tuiteo



La vida no es más que una sombra andante bebedor deficiente. 
Que apuntala y realza su hora en la barra del bar. 
Y después ya no se escucha más. 
Es un cuento relatado por un borracho imbécil, lleno de ruido y furia.
 Sin significado alguno.

Aquí estamos, C, tomando otra y con los móviles que echan humo. Hace tiempo que elegí lado de la barra con mis cuates. Tomaré otra, esta vez doble. ¿Hace una? Venga, invito yo.

Santiago Seguroal:"Me fui de Twitter porque no me gustan los bares de borrachos"

Santiago Segurola es uno de los periodistas deportivos del panorama español que mejor etiqueta tiene por parte del consumidor y de la propia profesión. Adjunto al director del diario Marca, Segurola es uno de esos contadores de historias que se han alineado en el lado pulcro y exquisito del periodismo.

Miguélez: "¿Huyó de Twitter porque no es fácil aceptar lo que algunos piensan de uno?"
Segurola: "No, no me gustan los bares de borrachos".


F.

jueves, 18 de junio de 2015

MasqApts: Del padre de los hermanos Lumière y los blockbusters



Pues a C no le ha gustado nada nuestra historia de patricios rurales y gritos atávicos. No, no le ha gustado nada. Mira que lo siento... C, prefiere los blockbusters, las grandes producciones useñas y no las series z´s de Felgueronia. Cada uno tiene su público C. Esto es lo que hay y no hay más cera que la que arde. El target de este blog, y su presupuesto, no da para más. Con un blog de tercera, unos decorados cochambrosillos y viejas glorias venidas muy a menos vamos tirando. Y, aunque parezca mentira, C, la cosa se mueve: la región es tan pequeña que no da para grandes proyectos, pero se vivaquea de la serie sub-z.


Lo que pasa, C, es que a Vd le va otro tipo de cine. Y yo lo entiendo, pero si Vd, C, quiere superproducciones, ahí tiene El Español de Pedro J. No me sea muy duro con las estrellas ajadas, que luego se me vienen abajo. ¡Ah!, y déjeme tranquilo al padre de los hermanos Lumière que no le ha hecho nada, hombre. Cuide esos ataques de ira que no son buenos para la salud.



F.

miércoles, 10 de junio de 2015

Contracrónica: El Ixuxú del patricio rural, una revuelta en Foro

Como en un cuadro de Constable, Juan Vega ha montado un bonito escena de gentleman farmer a la asturiana

Juan Vega es un hombre que no concibe la ética sin la estética. Así que hace tiempo que decidió ir a vivir a Proacina, recóndito y hermoso lugar de la campiña asturiana, para poner en marcha uno de sus juegos favoritos: emular un tipo literario, en este caso el “De brevitate vitae” de Séneca, en el que se busca el término medio, la justa medida de la moderación, el alejamiento de las pasiones y las fatigosas luchas políticas de su Oviedín del alma.

Proacina, los dominios en los que Vega funge de patricio rural

Vega sabe francés, pero lo que le gusta es la vida a la anglosajona manera. Y decidió componer una figura de gentleman farmer retirado, un tipo a imagen y semejanza de los mariscales convertidos en campesinos que salen en las novelas de Palacio Valdés, o los coroneles apartados en la campiñas británica del universo novelístico de Jane Austin: la vieja casona con las paredes llenas de musgo, los gabanes tres cuartos de colores ocres para pasear por el campo, el callau con punta de fierro que se hunde en la verde pradería astur y hace menos fatigosa las remontadas por la verde colina, las gorras London de cuadros que protegen la despejada cabeza de las humedades de los arroyos que se van vadeando. Una postal al más puro estilo Constable barnizada de regionalismo astur. Cuadro lleno de espíritu estoico estetizante, un estoicismo de señor campestre atlántico, alejado de las vanidades y vicios de la capital.

Los viejos coroneles británicos apartados en las campiñas inglesas

Los mariscales asturianos bajo los avellanos de Asturias
Un patricio rural que cultiva una humilde elegancia con los sobrios aperos de la vida campesina de las brañas asturianas, de espaldas a las hogueras de las vanidades que prenden en la ciudad. ¿Nos lo creemos?... ¡Ni de coña! Séneca era un fullero que en realidad jamás creyó en aquel mito que que tuvo la habilidad de fraguar en la cultura clásica para los restos. No pasó día sin que Séneca no se preocupase por los avatares políticos de Roma. Al igual que Vega no ha dejado pasar día sin pensar en política, sin mover el cotarro, sin ir y venir, llevar y traer. Aquellos nostálgicos gentiles hombres rurales estaban al acecho, esperando el menor movimiento para volver a entrar en la vida política de Madrid o Londres. Preparó el patricio rural de Proacina la mejor campaña política de llegada de cascos a tierras asturianas – cuyos laureles se llevó Florentino Piñón- trabajándose pueblo a pueblo, a base de redes osciles, tumbando al PP de Isabel Pérez Espinosa, para que luego desbaratase el líder con una de las peores gestiones de todos los tiempos. 

Aunque... los patricios rurales nunca lo acaban de dejar del todo. Aquí Vega comandando la campaña
en las redes que dio la victoria a Paco Cascos
Después llegó la oposición; el evidente declive del partido; una sustitución, apresurada, del máximo líder, ya en bajísimas horas, por la Bella Coto, mujer sin personalidad política alguna; y, finalmente, el silencioso apartamiento de Vega de los principales puestos del partido. Han sido las últimas elecciones, en las que el podemismo ha confirmado su tendencia ascendente tras las europeas, las que han sido el momento elegido por Vega para el siguiente paso de la función: gritar ¡ixuxú! El grito de guerra tradicional de los asturianos, no hay engarradiella asturiana en la que no se escuche el grito tribal, ni tampoco romería en la que no se exalte con el grito de la vieja tradición; sirve para exaltar la alegría y la fiereza. Un equivalente al irrintzi vasco, pero mejor. 

Hay Ixuxús para diferentes estados de ánimos, la guerra y la fiesta romera
Era necesario que Vega alzase la voz ante lo ocurrido en Oviedo; con una ejecutiva débil, dispuesta entregarse al PP, con un líder cuyas mejores horas habían pasado, y un sustituta que es un adorno sin funcionalidad ninguna. El primer ixuxú lo lanzó vega desde su blog, donde le daba una buena somanta al candidata Morilla y, de paso, dejaba a vista de todos la inanidad de la Bella Coto que nunca podrá ser mas que un adorno de lideresa. Entraba en liza LNE moviendo las aguas de la política asturiana e insinuando que, lo que a todas luces parece un encontronazu en un chigre, había mutado en conciliábulo conspiranoico. Aunque poco futuro pueden tener las conspiraciones fraguadas en las barras de las sidrerías a ojos de todos Oviedo. El bueno Álvaro Faes, después de recorrer tanto mundo detrás de Alonso, se nos ha quedado para esto, pa hacer fotines de chigre agazapau tras una mesa ¡Esto si que es crisis del periodismo y lo demás tonterías! Y tras el ixuxú de las montañas, como si del eco se tratase, llegó el ixuxú de la costa, Moriyón lanzó una nueva andanada poniendo en solfa a la directiva, demostrando que el patricio rural sabía dónde pisaba, parece ser que los conciliábulos se habían producido por otros medios. El señor del caserío remataba hoy la faena
La Bella Coto mira temerosa al patricio rural que se ha puesto en rebeldía

En El Gaucho todo eran comentarios:

-"¡Qué será de Pedro Leal?”


-“Mal enemigo el capitán Vega.”

Pregunto a Velino qué le parece la cosa.

- Tú sabrás que tienes línea directa a través del telefonino con el interfecto. Ya sabes que con él hace tiempo que no tengo tratos.


Sé poco, todo son preguntas que quedan abiertas: ¿Estamos ante una jugada para la retirada de Cascos? ¿ El sector Moriyón y Vega han decidido tomar el mando del partido? ¿ Hay pactos previstos con la gente del podemismo? “Son preguntas que no te voy a responder Fdez”. Me da por toda respuesta. Lo que sí me susurran otras fuentes es que el Ixuxú rebelde se extiende como la pólvora con el intento de parar la entrega de Foro al PP que quieren perpetrar Coto y sus secuaces. Hay todo un grupo de concejales conjurados entorno al líder de las brañas, ña patricio rural que ha bandonado su reteirada vida para volver a la lucha. Eso, de momento, es todo, queridos lectores.

Fdez de la Felguera, editor de AptsFelguerinos