martes, 12 de enero de 2016

Maestros cínicos


El amor al propio país se ha utilizado muchas veces para oprimir a otros, pero eso no quiere decir, ni mucho menos, que sea un amor perverso. Hay un nacionalismo que busca la prosperidad de su país en armonía con el resto del mundo y otro que pretende imponerse a los demás. En el caso del nacionalismo español (que a menudo no se atreve a decir su nombre) y del catalán (que lo proclama orgulloso) no diré cuál es el bueno y cuál el malo. Hay cosas que no se pueden decir sin enfadar a mucha gente y yo no quiero perder lectores. Por eso no afirmo, solo insinúo, que el mito de la Unidad es eso, un mito, férreamente enquistado en el alma de mis compatriotas, sean de derechas o de izquierdas.

Sherlock nunca defrauda. “El periodismo es una institución muy valiosa”, le dice a Watson, “a condición de saber cómo servirse de ella”. Si la vicealcaldesa Ana Taboada le hubiera leído, no habría metido tan estrepitosamente la pata en su sonada entrevista. Además de la contundente arremetida de Graciano García, ahora incluso se ha creado una asociación para defender a los premios Princesa de Asturias de su acusación de estar “pasados de moda”Esa asociación no busca defender los premios, que se defienden solos, sino atacar a Podemos. Ana Taboada se ha metido un gol en propia puerta. Yo lamenté sus irreflexivas declaraciones nada más leerlas, pero no como jurado de los premios, sino como votante de Somos Oviedo.

Jose Luis Gª Martín 




Mesa de Redacción de AptsFelguerinos

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