lunes, 18 de abril de 2016

Tres sexagenarios



Me gustan mucho estas tertulias de los lunes con Luis Herrero y Pedro J Ramírez. Me parece que son la versión española de aquel sketch de los Monty Pyton titulado "Four Yorkshiremen". Aquí en lugar de cuatro señores ingleses, son tres sexagenarios españoles. Tres buenos señores nacidos a comienzo de la década de los 50´s del siglo pasado dando lecciones a todo el mundo. Ya saben, <<consejos vendo...>>.
El más divertido de la trinca es Pedro J Ramírez, el hombre sangra por la herida. No paro de reírme viendo como protesta y se duele con esa voz de flautín por el merecido castigo que le está propiciando el presidente. Rajoy le ha ajustado las cuentas.Tenía unas cuantas anotadas con este influyente (en el libro “Amarga victoria” vemos la deslealtad de este personaje. No nos da ni pizca de pena que le hayan quitado el periódico). Aún nos acordamos de aquella manifestación convocada desde los micrófonos de la Cope, un auténtico esperpento, cuando se dio cuenta de que Rajoy le había descubierto el juego y había decidido cargárselo. Rajoy, como es normal, le puso la proa cuando le contaron que se había embarcado en una estrategia comandada por Zapatero: Pedro J se reunía a cenar los lunes en la Moncloa, discretamente, protegía a Zapatero en las informaciones de su periódico y , al tiempo, dirigía al PP en una política de acusaciones contra el PSOE que desprestigiaban al partido, la derecha quedaba hecha unos zorros, Pedro J influía y vendía periódicos y Zapatero, cómodamente, seguía en Moncloa. Ahora está pagando todo el daño que ha hecho; pagándolo lentamente, arrinconando en ese digital que no tiene futuro. 
Hay que agradecer a Rajoy el cambio generacional que ha puesto en marcha. Toda la catarata de ataques que está recibiendo se debe a eso. Desde el Rey hasta los Ceos del Ibex, pasando por los directores de periódico: la renovación es total. Estos tres, como el resto de los carcamales que dirigen el país, habían ideado un juego “gatopardesoc” con Rivera y sus C´s, colocaban al muchacho de <<títere>> mientras ellos mangoneaban en la trastienda. Gracias a la serenidad y mano firme del presidente, se está produciendo un relevo genracional adecuado. Son las pardaoja de la vida, tenía que ser la cuña de la misma madera, un miembro de la mismageneración, un sexagenario, el que pusiese final al periodo de poder de todos estos (que ya llevan años en el machito). Tenía que ser Rajoy quien apagase la luz.

F. en los comentario de youtube del video


Mesa de redacción de AptsFelguerinos

lunes, 11 de abril de 2016

MasqApts: Diablerías

El angel caído 
Esta mañana, en lo de Losantos, estaban dándole con todo a Mariano Rajoy en la tertulia del club de los sexagenarios: Pedro J Ramírez, Luis Herrero y el anfitrión. Cuando, como diría García, saltó la noticia: Mario Conde estaba siendo detenido por blanqueo de capitales. Y entonces, entre bromas y veras, los tres veteranos periodistas comentan la noticia y (a partir del minuto 50) se meten en la extrañísima conversación que sigue:



Pedro J Ramírez: La esposa, la mujer, del que había sido vicepresidente de Banesto, Dicky Gómez-Acebo; yo escuché de sus labios decir sin titubear, hmmm..., no como una observación irónica, sino como una constatación de la realidad: Mario es el diablo. Y ella lo creía, que era la encarnación del demonio. Y que en calidad de tal había llegado al Vaticano a predicar sobre ética a Juan Pablo II.
Luis Herrero: Toda esta historia  de la magia negra, de las misas negras, de la adoración al diablo, bueno... Hubo un momento en que en Banesto cundió el pánico porque se sabía que él encargaba a algunos de los chamanes de la República Dominicana y, sobre todo, ¡efectivamente! [dirigiéndose a Losantos, que morcillea indicando que los chamanes son de Haití] de Haití, que hicieran vudú con los rivales que se iba encontrando en su carrera política, incluso de aquellos que, dentro de la estructura bancaria, se oponían a sus designios. Y claro, cuando aquello trascendió y se vio que había una gente que se ponía enferma, que otra se contagiaba de no sé qué, hubo una auténtica oleada de pánico. Pero yo creo, y a ese asunto le dediqué una parte de mi tiempo, que él lo hacía por esa especie de necesidad turbulenta de experimentar todo, de no dejar experiencia sin catarla personalmente, que no era por un convencimiento o una creencia .... ¡vamos!
Losantos remataría la jugada contando que había tenido una conversación informal con él a la salida de un debate televisivo, el famoso gato al agua, en el que lo había visto "que estaba pallá". Literalmente. Supongo que todo esto es para ahondar en el desprestigio de un personaje con el que los tres sexagenarios, coetáneos suyos, tenían cuentas pendientes. Pero, con todo, es tenebrosa la imagen de ese segmento de la sociedad que nos revelan esta clase de anécdotas. Por lo visto la clase altas del país, esa que ocupa los consejos de administración del Ibex35, vive en urbanizaciones de lujo, va a cacerías, se visten en con trajes hechos a medida, en definitiva, ocupa los puestos más altos de la sociedad: cree en misas negras y satanismos. Sudores fríos entran al pensarlo. Y se vienen a la cabeza los consultorios del entonces honorable Pujol con la bruja Adelina. Más sudores fríos. Cuando la clases alta de un país (clases que no para de hacer campaña por el desmantelamiento de las estructuras estatales, que son hijas de la racionalidad, y ¿substituirlas por el poder de esta clase y sus supercherías?) se entregan a la irracionalidad, las revoluciones que ordenen las cosas racionalmente no andan lejos.


F.

sábado, 9 de abril de 2016

lunes, 4 de abril de 2016

domingo, 3 de abril de 2016

Bale y diez más



Esta vez, sí, esta vez voy a hablar de Bale. El mejor jugador del Madrid con mucha diferencia, con Casemiro, a su lado. Marcó, brilló, sedujo, es la nueva gran estrella definitiva del Real Madrid, aunque jamás se lo reconozcan los piperos, los "tontos contemporáneos" que todavía siguen la estela de un Sergio Ramos, que es una vergüenza que sea el capitán.

Julián Ruíz



Mesa de Redacción de AptsFelguerinos

Cosas de cortesanos


¿Podría presentar sus cuentas “el actual rey de España” ante un tribunal internacional de notoria imparcialidad o, simplemente, ante la opinión pública de su país? Creo que, quizá por primera vez, sí.

José Luis Gª Martín

La Corona española, como todas, ha generado toda una corte llena de cortesanos.
Unos cortesanos tan "peculiares" que pueden ser monárquicos y republicanos al mismo tiempo.
“¿Qué tal dan de comer en la casa del Rey?”, me preguntan en la tertulia. “Pues una comida sencilla y un trato familiar, sin mucho protocolo”, respondo.

Una y otra vez he de responder al mismo reproche de mis amigos. “¿No te parece indigno de un republicano ese ir a hacer el paripé ante los reyes?”.

Felipe de Borbón sabe que su puesto ha de ganárselo día a día, que su contrato de trabajo no es vitalicio, sino solo indefinido y que puede ser revocado por la voluntad popular con solo unos pocos meses de preaviso. De momento, no parece que eso vaya a ocurrir.


Le hago una foto a la reina Letizia con Carlos Loreiro y Constantino Molina, los jóvenes poetas invitados al almuerzo en el Palacio Real que homenajea a Juan Goytisolo. En cuanto termino, me pide impaciente el teléfono: "A ver, a ver". Amplia su imagen en la pantalla, la contempla un rato con el gesto serio y luego dice: "Ellos están muy bien; yo, como soy".
   Charla la reina, complacida, con los más jóvenes. “Es muy agradable ver a gente nueva por aquí”, dice. Carlos Loreiro, premio Miguel Hernández, es profesor de español en San Petersburgo y ella le agradece que se haya tomado la molestia de venir desde tan lejos. Constantino, el último premio Adonais, es menos afortunado. “He tenido varios trabajos ocasionales, todos a cual peor, pero ahora estoy en paro”. “¿Vives entonces con tus padres?”, “Sí, en un pueblecito cerca de Albacete”. Yo los miro a los dos frente a frente y no puedo por menos de decir, señalando a uno y a otra: “La España real, en la doble acepción de la palabra”. La reina asiente: “Cierto, cierto”.

José Luis Gª Martín



Mesa de Redacción de AptsFelguernos