lunes, 11 de diciembre de 2017

MasqApts: Perseverancia y determinación (La gorda del filomat)



    Admiro a la gente que lucha por superarse, que no desfallece ante la adversidad, que nunca se sobrepone aunque los contratiempos parezcan infranqueables y no ceja en la persecución del objetivo marcado cueste lo que cueste.
    Es con la materia de individuos de esta clase con la que se forjaron muchos de los mitos fílmicos del cine americano, las ideas clásicas del héroe en la frontera sólo contra los elementos o enfrentado a un sistema que al final acaba dominando. Yo n no puedo presumir de encontrarme en esa clase de individuos, pero si que puedo decir que conozco a uno de esos magníficos especímenes: Santiago Armesilla, viejo camarada en Izquierda Hispánica.  
     Armesilla lleva años en la pelea por convertirse en un «intelectual» de cierto renombre dentro del mundo filosófico-materialista. Podemos decir que sus denodados esfuerzos empiezan a atisbara lo que es una promesa de fruto. Pasa a paso, con una tenacidad a prueba de bomba, ha ido abriendo trabajosamente un pequeño hueco en la roca pétrea del espectro intelectual de la izquierda. Y lo ha logrado. Paso a paso, con una tenacidad a prueba de bomba, ha ido abriendo trabajosamente un hueco en el pétreo mundo intelectual de la izquierda española. Su nombre aparece por aquí y por allá, se le convoca a eventos y charlas, en la última presenta su libro «El maxismo y la cuestión nacional española» en la Universidad Carlos III. Que es más de lo mismo en el discurso de Santiago. Asombra la determinación y perseverancia de Armesilla, unida a su total incapacidad para exponer un punto de vista de elaboración propia -desde la tradición intelectual en la que se apoya- que sea un desarrollo del sistema filosófico cartografiando los fenómenos del presente en marcha y, por tanto, replanteando la elaboración o perfeccionamiento de las herramientas filosóficas del sistema. No hay nada de eso, y ya tiene Armesilla una edad. La táctica de Santiago para buscar un lugar bajo el panorama intelectual es la insitencia permanente en la publicación, es una especie de Afonso Fernández «el Tostao» versión 2.0. Es así como Armesilla ha pasado de ser expulsado del ambiente de la FGB a ser acogido de nuevo, el hijo pródigo que regresa al hogar, recibiéndolo por la puerta grande de la Fundación.             El caso Armesilla recuerda a otro sujeto, en este caso «sujeta», que también pertenece a esta clase de individuos con perseverancia de hierro: «la chica gorda de las femen».  
   
Conocí a la «chica gorda de las femen» gracias a una güeb que rescató a esta perla en bruto. Esta muchacha integraba la sección hispana de este grupo postmoderno neoliberal fundado por un magnate ruso. A la pobre moza, que no era precisamente dueña de una esbelta figura, siempre la relegaban en las fotos a una oscura esquina, enfundada en una camiseta de algodón blanca en la que, para mayor oprobio, se hacía un esbozo de dibujos de las tetas a rotulador. Así humillaba a nuestra heroína el perverso ruso, magnate y neoliberal, que con mano de hierro dirige esta organización internacional.  
     Pero lo que en otro carácter hubiese sido frustración y desespero, ha sido todo lo contrario en este modelo de mujer. Una española perseverante que se enfrenta a los obstáculos, se armó de paciencia, y contrabajo y empeño, pasó de estar arrinconada en una esquina, cual patito feo, a ser la lideresa de la bandada de cisnes. Su triunfo total fue estar al frente de las movilizaciones de la esposición internacional de móviles en Barcelona y enseñarle las tetas al capo de Facebook Zuckerberg. Aquí la prueba.  



     El cambio es fabuloso. Y hay que estar pendiente de los detalles para explicar la carrera ascendente de esta mujer. Fíjense en las medias de rejilla. Ahí está el secreto de un ascenso que revela determinación y el intento de ofrecer algo más. Mientras el resto de sus compañeras se confiaban a sus dones naturales, enfundadas en los tristes vaqueros azules de siempre, nuestra protagonista se pone unas medias de rejilla, se compone de manera sexy, ofrece más que el resto de sus compañeras, construyéndose como ser atractivo para que la protestasea más llamativa. Emociona esta entrega de una mujer que partiendo en desventaja, teniendo que ofrecer menos que las demás, acaba haciendo, gracias a su perseverancia y esfuerzo, virtud de lo que eran inconvenientes.  
     Trazando una analogía Armesilla, no cabe dudad, es la «gorda del filomat». Ha logrado, gracias a la constante publicación , a enterrar al personal a textos, a aparecer en todas partes, redes sociales, charlas, conferencias medios. Un hombre que era visto como objeto de chanzas y burlas por los miembros destacados del filomat, que incluso le hacían memes ridiculizantes, se ha sobrepuesto a sus críticos y , mientras lo veía caer en desgracia, él era recibido de nuevo con el análogo del «ruso neoliberal», en este caso Rasputín local e hijo del Maestro, nuestro admirado Gustavín.  
      La acción perpetradora de escritos de Armesilla es tal que hasta don Tomás, un tiempo despptricador de Armsilla, se ha rendido ante la actividad febril de este hombre. Es gracias a esta actividad que Armesilla ha generado un grupo de jóvenes armesillistas que, supongo, no tendrán tiempo para salir a ligar si tienen que estudiar todos los textos que genera su líder. Admirable Armesilla…

F.

lunes, 27 de noviembre de 2017

Se acabó la colaboración

¿Es la enemiga?

Las agresiones, en número creciente en nuestros días, de los varones hacia sus compañeras domésticas (esposas, «compañeras sentimentales», en otro tiempo llamadas, con algo menos de cursilería, «colaboradoras sexuales»), así como las agresiones, en número menor, de las mujeres hacia sus «parejas», suelen ser computadas como actos de «violencia de género» (un concepto, dicho sea de paso, metafísico destibado a sugerir que la causa de esas «violencias domésticas» es la «guerra secreta entre los sexos»). [...] Es evidente que este uso del término violencia transporta una pesada carga ideológica, por no decir metafísica.

Gustavo Bueno, «La vuelta a la caverna» 



MdR

jueves, 9 de noviembre de 2017

Disconnected


Se trata de una información tan explosiva que ni siquiera te permiten ver los números, “vivimos de esto y estamos preocupados”. Te ofrecen un resumen verbal que viene a decir: el declive de las guitarras eléctricas parece imparable. Nadie habla de su propia cuenta de resultados pero sí sobre las desdichas de la competencia. Sumando confidencias, descubres que los fabricantes punteros, tipo Gibson o Fender, están liquidando propiedades, en números rojos o con beneficios minúsculos. La mayor cadena mundial de tiendas, Guitar Center, chapotea en el pantano de los bonos basura.

Alrededor de 50 entidades financieras han llevado a cabo consultas con el Banco Central Europeo (BCE) en referencia a su potencial traslado desde Reino Unido a la Unión Europea a raíz del 'Brexit', de los que una veintena habrían comenzado ya los trámites para la mudanza, según ha indicado la presidenta del Consejo de Supervisión del Banco Central Europeo (BCE), Daniéle Nouy. "Unos 50 bancos han visitado el BCE para discutir sus planes de relocalización, mejorando así su comprensión de la situación", indicó Nouy durante su intervención en un evento financiero en Fráncfort para celebrar el tercer aniversario del Mecanismo Único de Supervisión (MUS), donde precisó que "alrededor de 20 (bancos)" han iniciado ya los trámites para mudarse a la UE. "Puede que aún no lo hayan firmado, pero han llevado a cabo una solicitud bastante completa que puede formalizarse rápidamente", añadió la banquera francesa, quien calificó de "muy triste" la decisión de los ciudadanos británicos de abandonar la UE




MdR

lunes, 6 de noviembre de 2017

MasqApts: El ocaso de una oligarquía



Los acontecimientos de Barcelona son una derivada de la transformación mundial del Brexit. Decimos Barcelona y no Cataluña, porque hay que definir los sujetos que están en liza y a quién está desafiando al Estado; que es la oligarquía de Barcelona, que podríamos identificar especialmente con los nombres de Isidre Fainé, presidente de Gas Natural y Fundación La Caixa, Javier Godó, Grande de España y presidente de comunicación Godó y Jordi Pujol, jefe del ala política del catalanismo. Por supuesto hay muchos más nombres que giran en torno a estos tres, pero los «soles» de la galaxia barcelonesa son estos tres. Estos tres hombres son los capitanes del independentismo. No hay más. Simplemente no hay independentismo más allá de ellos.


El declive de Europa con la crisis del Estado-nación clásica ha conducido a que la región fronteriza de la península ibérica con la zona más pujante del mundo, lógicamente, entre en crisis. Hay que reparar que los dos secesionismos más fuertes de España están en los pasos francos del Pirineo que conectan a la península con la Europa central. El fin de unos modos y maneras que han pervivido durante 200 años y que, en la realidad histórica, comenzaron a desmoronarse en 1989 con la caída de la URSS y el bloque soviético, ha producido unas alteraciones que han tenido consecuencias muy significativas. Una de ellas es la irrelevancia de Francia, como estamos viendo en el desastre que están suponiendo las manifestaciones contra la reforma laboral. En un mundo de placas políticas, de alianzas supraestatales, el viejo modelo del trabajador enclasado en la Nación política es completamente inefectivo. El modelo del ideal revolucionario nacional francés ya es historia. Hoy vivimos el ajuste del nuevo mundo, que comenzó con el Brexit, una especie de contra Waterloo, y que para la hispanidad ha sido un alivio.


Es por esto que los capitanes del nacionalismo han caído en un grueso error de cálculo al tratar de conseguir una posición de ventaja en la península ibérica ondeando las banderas del nacionalismos. Aplicaron el viejo modelo con el que habían logrado sustanciosas prebendas en estos dos siglos, la amenaza al débil Estado-nación español con la secesión de su región más rica y mejor colocada geoestratégicamente. Pero el cambio de coordenadas les ha vuelto esa estrategia en contra como si se tratase de un bumerán. No han reparado que hoy no existe Cataluña ni España al modo clásico de Nación, que Madrid no es la capital de un Estado, sino un centro financiero que no tendrá ninguna compasión con estos oligarcas.


Un error de cálculo barcelonés

Javier Godó e Isidre fainé con el anterior Jefe de estado, en los tiempos del viejo orden

Digamos que Barcelona interpretó mal los momentos más duros de 2012 en la crisis de transformación hispana. Cuando La Caixa, máximo accionista de Repsol, desfalcó la tesorería de la petrolera, una especie de Compañía de Indias del siglo XXI, para tratar de salir de la quiebra en la que estaba metida la entidad con su apuesta por el ladrillo y el fiasco de Aguas de Barcelona. También en el bochornoso asunto de la OPA a Endesa que obligó a entregar esta multinacional al Estado italiano. Los delirios de la oligarquía barcelonesa siempre acaban en beneficios para potencias exteriores. A esto se sumó el grupo de comunicación del Conde de Godó,  en una crisis de igual calibre o peor que la de La Caixa. La acción más grave de La Caixa, máximo accionista de Repsol, como decíamos arriba, fue la diversificación de fondos, aprovechando que tenían poder en la gestión de la multinacional, de la petrolera española provocando la caída de inversión en los proyectos de argenina. Este juego de los barceloneses, obsesionados a costa de lo que sea en mantener el viejo estatus que les proporcionaba ser la ciudad de conexión con el centro de Europa en los dos últimos siglos, provocó un enfrentamiento con el kirchnerismo en Argentina , que a pesar de la propaganda de comunicación oficial, mantenía excelentes relaciones que Madrid DF (Distrito Financiero); la presidenta de Argentina, Cristina Kirchner, se negaba a recibir a Brufau, CEO de Repsol y capataz de La Caixa y hombre fuerte de presidente, Isidre Fainé, en aquel momento. En Madrid saltaron las alarmas.


Hay que entender que esto, a pesar de lo que repite insistentemente Enric Juliana, no es un crisis de Estado. Madrid es formalmente la capital del Estado, pero no lo es en la realidad política. Madrid es un distrito financiero de la placa hispana. No era un chascarrillo cuando se dijo que Madrid aspiraba a relevar a Londres como City financiera tras el Brexit. Por supuesto la City de Londres, la gestora de una hegemonía anglosajona imperante los dos últimos siglos que comenzó con la victoria de Waterloo (Waterloo otra vez), no será heredada por nadie, pero si despedazada y cada plaza tendrá su mini Londres: el centro de Europa Fráncfort, la hispanidad Cartagena de Indias o La Habana, y la conexión europea del mundo americano es Madrid con los nexos de Sevilla y Cádiz. Esta es la realidad del Madrid del siglo XXI.


Barcelona que se va quedando reducida a una especie de gran parque de atracciones turístico. Una ciudad, que con la decadencia irreversible de Francia, pierde su poder sobre el resto de España. Y, a la desesperada, en un intento de asegurar una posición de poder dentro de la península, tratará de lograr de una forma infantil un régimen de privilegios especiales en 2012 en el momento más crítico de la transformación española. Serán los oligarcas de Barcelona, tanto Fainé como el señor Godó, quienes dirijan el independentismo, quienes agiten a la gente contra el Estado, aprovechando la crisis y el pulso que el norte de Europa echa al gobierno de España y que, aquí está el desastre para los oligarcas de Barcelona, pierden los europeos.


«La carrera de las indias» frente a la «Ruta de la seda»



La llegada del Brexit abre un mundo nuevo, China está reconstruyendo las rutas comerciales de la seda. Pero la Hispanidad, como bien explica el miembro de nuestro foro Raúl Muniente en su artículo «La otra batalla de la hispanidad», también está restaurando la famosa ruta comercial marítima del siglo XVI: «La Carrera de las Indias» Una ruta comercial alternativa a las rutas chinas y al control ruso de las materias primas. Es Madrid quien, ante el declive de Londres, establece un pacto con Fráncfort, centro financiero del mundo germano, y se propone como nexo y salida a una germanidad acosada por anglosajones en decadencia y rusos y chinos en ascenso que los acosan. Y en este complejo tapiz de relaciones, de reconfiguraciones internacionales los oligarcas de Barcelona proponen una revolución, naif, cuasi adolescente, proponiendo una quimera es la independencia. Ellos saben de sobra que no habrá ninguna independencia, porque no la puede haber. El Lehendakari Urkullu lo reconoce en una entrevista a El País en diciembre de 2016 « El concepto de independencia es del siglo XIX. Nuestro nacionalismo en el siglo XXI es solidario, pretende más autogobierno para desarrollar las potencialidades del país en una soberanía compartida. En un mundo globalizado, la independencia es prácticamente imposible.» Los bilbaínos han entendido perfectamente la situación y con gran habilidad han comprendido que su «fuero especial» sólo se mantendría si se adaptaban a los nuevos tiempos.


Andalucía es la región especialísima de España, es la tierra en la que se forjó en los siglos XV y XVI la evolución de una nueva forma de occidentalidad. Ha sido un error del autonomismo andaluz reclamar una extraña herencia musulmana y renegar del barroco hispano, que tomó carta de naturaleza en la parte atlántica de la región. Andalucía tendrá el régimen espacial para el próximo siglo en tanto es el territorio de los enclaves histórico de «La Carrera de las Indias» : « Del siglo xvi al xviii, las flotas de Indias llevaban las riquezas de los virreinatos españoles en América a la Corona de Castilla. Los productos transportados eran plata, oro, gemas, especias, cacao y otros. Los galeones salían de la ciudad de Veracruz, en el golfo de México, y llegaban a Sevilla por el Guadalquivir (más tarde a Cádiz).La flota de Indias tenía un equivalente para el comercio entre Nueva España (el actual México) y Filipinas, conocido como el galeón de Manila, y que se usaba para cambiar bienes chinos por plata mexicana, a través del puerto de Acapulco. De allí se contactaba mediante transporte terrestre con Veracruz.Desde el mismo descubrimiento de América, los barcos españoles llevaban riquezas de vuelta a España. En la década de 1520, y debido al incremento de la piratería inglesa y francesa, se decidió organizar un sistema de convoyes para aumentar la seguridad del transporte. La idea era establecer dos flotas distintas, ambas compuestas por galeones fuertemente armados con cañones y barcos mercantes (carracas) para llevar la carga. Las dos flotas salían cada año de Sevilla (a partir de 1679 Cádiz), e iban una a Veracruz y la otra a Sudamérica (Cartagena de Indias, en la actual Colombia, y Nombre de Dios y Portobelo, en la actual Panamá). Tras completar la descarga de sus productos (productos manufacturados, pero después, también esclavos), las flotas se reunían en La Habana, en la isla de Cuba, para el viaje de vuelta.»(fuente Wikipedia)


La restauración de esta ruta comercial comenzó con los tratados internacionales que se firmaron en los Acuerdos de Paz entre el Gobierno de Colombia y las Farc, en los que participaban Cuba y España. Un pacto con las clases blancas colombianas (el desaparecido Miguel Ángel Bastenier siempre decía que Colombia era el único país, exceptuando España, gobernado por españoles. Los criollos blancos de Colombia eran para Bastenier españoles de provincias de la década del 50. Algo parecido se puede decir de las élites cubanas) la cúpula militar del ejército cubano y el gobiernos español, todo coordinado por el presidente Zapatero, que es una especie de ministro plenipotenciario para asuntos de ultramar del gobierno de España en la sombra (el ministro Dastis reconoció en su acceso al cargo que el Presidente Rajoy le indicó que se pusiese a as órdenes de Zapatero para todo lo que necesitase, y el propio Zapatero reconoció en la cadena tv La Sexta que no hacía movimiento sin que lo supiese el presidente Rajoy). La idea es reconectar el viejo rosario de ciudades en torno al Atlántico hispano. Pero al o hay que entregar de la parte europea a nuestros socios de América. Se ha pensado en entregar La Caixa y el grupo de comunicación de Godó. En estos tratos se va a desmantela las viejas estructuras de gobierno catalán para compartirlas con nuestros socios hispanos.


Los vascos están al tanto de esto. Han pactado con Madrid su relación especial casi para el siglo y están metidos de lleno en el negocio del conservadurismo español, como se puede ver en la foto de Josu Jon Imaz con Maduro - foto impagable- en la que, de facto, es el hombre de la hispanidad europea en el negocio petrolero. Los vascos, como siempre, entendiendo la situación a la perfección.


El fracaso de  «la tercera vía»

Imagen del fracaso de «la tercera vía»


Lo que está ocurriendo en Cataluña es la acción de desmatelamiento de una red clientelar por parte de un Distrito financiero internacional. Por mucho que se envuelvan en la bandera de regional, versión cubana, nadie les va a ayudar ni internacionalmente ni dentro de las fronteras hispanas. La idea de los oligarcas de Barcelona era generar una «tercera vía» con Podemos y dirigida por el empresario Roures, que lograse un régimen especial parecido al vasco para un gobierno de Junqueras. Ése ha sido siempre el fin último de la agitación independentista. Podemos dando la oportunidad al PSOE de liderar el gobierno nacional y posibilitar un referéndum legal en Cataluña con el apoyo en la sombra, muy importante, de Felipe IV (el  artículo del vocero del rey en la prensa, Jose Antonio Zarzalejos, deja nítidos los intereses de la Corona, siempre enfrentada a Presidencia de Gobierno).


Todos estos planes se fueron al garete con el estruendoso vacío de la convocatoria de la Plaza del Sol de Madrid y la asamblea plurinacional de Zaragoza, un fracaso. A esto hay que sumar un PSOE roto ya que Andalucía se está con el plan económico iberoamericano de «La Carrera de las Indias», recordemos a Susana Díaz amenazando a Pedro Sánchez: «No me hagas elegir entre el PSOE y Andalucía». Los ciudadanos vitorean en las calles a la Guardia Civil desplazada a frenar el referéndum del 1-O, hay un ambiente general en el que se busca un castigo para unos revolucionarios que no son los catalanes, sino una oligarquía que usa a un grupo de ciudadanos, que se esconde tras ellos, para salvaguardar sus privilegios.


El desastre de una expulsión


El peligro que se cierne sobre la región de Cataluña no es tanto que se separe o secesione de España, sino que se expulsada, que sea reducida a un territorio de segundo orden, cuasi colonial, como Puerto Rico. La transformación del conservadurismo español en conservadurismo hispano empieza a acariciar la idea, con el apoyo de una amplia base social, de un castigo ejemplar a esta clase dirigente barcelonesa que sería la total expulsión del ámbito español e hispano.


Recordamos lo que escribía Gustavo Bueno en sus diez propuestas para un milenio «Desde esta perspectiva, los fundamentos por el «partido de España» tendrán que asentarse no ya tanto únicamente en la defensa de una integridad territorial, puesta en entredicho, sino principalmente en la defensa de su patrimonio histórico más específico, dotado de una entidad milenaria, como es el de la lengua española. De no tomar este partido, la única alternativa que se nos abre es el debilitamiento de nuestra actual plataforma nacional en el conjunto de la Unión, hasta un punto tal en el que la disgregación o balcanización de España en las llamadas «nacionalidades históricas» será un hecho inexorable correlativo con la colonización cultural o lingüística de España por las naciones europeas hegemónicas. Nuestra propuesta quiere subrayar la idea de que la unidad de España, como unidad histórica, sólo mantendrá su sentido en el próximo Milenio si se la considera no ya tanto como una unidad territorial o de mercado, o como una circunscripción administrativa orientada a mantener el orden público, o como una unidad de paisaje territorial, en todo caso artificial, sino como unidad de un territorio en el que viven los hombres que hablan en Europa el español. Es en función de esta característica como España podrá mantenerse en su condición de eslabón más importante en Europa con América. Pero este punto de vista requiere dar «la vuelta del revés» a la perspectiva de quienes piensan (y ya son muchos) «autonómicamente», en el sentido más radical: aquel según el cual, el español habría de quedar reducido a la condición de lengua de comunicación en «el Estado», casi como una «segunda lengua», una lengua auxiliar o lengua franca, útil para los actos públicos u oficiales, cada vez más contados, que como lengua propia y primera de las «nacionalidades» constitutivas del Estado español, pues como lengua primera habría que considerar a las lenguas vernáculas, ya sean reales, ya sean lenguas ficción asignadas a las comunidades autónomas. El modelo autonómico radical se apoya, por tanto, con criterios feudales, en las unidades territoriales. En Cataluña, por ejemplo, el señor Jordi Pujol exige que el catalán sea considerado como lengua obligatoria de su territorio; a partir de esa exigencia se desencadena la política de «impregnación» en el catalán de más de la mitad de quienes trabajan en ese territorio, [69] por el hecho de residir en Cataluña, y aun cuando su lengua sea el español el residente deberá hablar catalán.» En un milenio postnacional, de intereses supraestatales, el castigo a una clase dirigente levantisca sería su expulsión de estos ámbitos sin ninguna posibilidad real de «autonomía» serían territorios reducidos a una «falsa independencia» como la de un Puerto Rico que está en un limbo político. Sería el castigo más terrible.


Desde las izquierdas hispanas, en que consideramos a Cataluña una región de la hispanidad, no queremos que estos territorios queden bajo esta depredación del Madrid DF. Pero tampoco podemos ponernos de parte de la vil oligarquía que representan Fainé, Godó, Pujol y últimamente el «falso rojo» Roures. Contemplamos divertidos la lucha entre oligarcas, pero tristes por las consecuencias que tienen en la clase trabajadora de los ciudadanos de Cataluña.


F. 

jueves, 2 de noviembre de 2017

Road to Estremera





MdR

Crónica de una caída barcelonesa



De entre todos los disfraces de progre que se ponía el nacionalista catalán hay uno que se deshacía especialmente nada más llegar a la fiesta. Se trataba de esa argumentación según la cual, dado que España está especialmente blindada por las oligarquías madrileñas es mucho más SENCILLO hacer la revolución socialista desde Mas y Puigdemont, que desde el conjunto de los españoles. No sé si habéis visto el genial titulo del archivo del criminólogo y fiscal Maza a la querella contra Puigdemont por rebelión -que es lo que ha ocurrido, ni un golpe de estado ni ostias, un rebelarse vende-: Más dura será la caída.

Más dura será la caída, aparte de una simpática cancioncilla amorosa decadente de Gabinete Caligari, fue la última película de Bogart, antes de su fulminante cáncer de esófago.

Bogart se encarga de espolear a un tierno e inocente boxeador, Toro Moreno, al cual, con su desconocimiento, le van apañando los combates. Hasta que se llega a creer Muhammad Alí. Y entonces le montan un combate de verdad y lo destrozan.

La reacción a la noticia desde el nacionalista catalán disfrazado de progre, a diferencia de Toro Moreno, que tras cada ostia se va dando cuenta de la realidad, parece, por el momento, resistir en la ilusión, en el recorrido de un plan sin recorrido. Todas las reacciones al artefacto poético del fiscal van en la línea, de momento, del viejo soniquete de la victimización: se burla, nos humilla, etc, etc.


El fiscal, por el contrario, estando en las entrañas del sistema, parece ser el único antisistema. Parece decir, discretamente, si quieres ser campeón del mundo de los pesos pesados, empieza por tener un buen gancho, y termina entrenando duro; en lugar de creer como un bobo los cantos de sirena de Humphrey Bogart.








A este punto hemos llegado, al cual, el más revolucionario de esta rebelión, en comparación con los infantiles, llorones y mendigantes presuntos opositores al Gobierno, no es sino su sutil e irónico mejor consejero, ese segoviano adicto a Qué grande es el cine de Garci, el Fiscal General del Estado


Raúl Muniente Sariñena

Nota: sacamos esta cronica del facebook de nuestro anarco-estalinista aceitunero motorizado, Raúl Muniente. Las crónicas de Muniente en su facebook son mucho más potentes que las de un Guillem Martínez. Se palpa calle y realidad, y no el postureo progre de salón.

MdR

miércoles, 25 de octubre de 2017

Azuquita moreno...






MdR

MasqApts: Fogonazos de hispanidad en facebook



Está de moda criticar a la redes sociales. Yo no lo haré. Las redes sociales son sólo un instrumento, una herramienta, en la que se vuelca el viejo hábito de la humanidad de la discusión. Digo la discusión y no el debate, nunca se debate. Me carga esa moralina de que los debates han de ser sosegados, sin vehemencia, sin insultos, el viejo GB siempre recordaba que la obra magna de Platón era la puesta en claro de sisglos de insultos y discusiones feroces entre presocráticos, de ese magma de gritos,  maledicencias surge todo un corpus de ideas envuelto entre los golpes más bajos y groseros de una disputa dialéctica de barrio. Mi consejo es que desconfíen siempre de la urbanidad británica en el debate, esos supuestos buenos modales ocultan ideas de perversidad.

Como yo me paseo por muros de facebook en busca de peleas tabernarias me encontré con una , a cuento de todo este asunto de Cataluña, en el muro de Raúl Muniente, camarada del foro de discusión de telegram Repúblico Hispano. Fue allí donde me encontré con un podemita madrileño afincado en Barcelona con el que tuve un rifirrafe del que surgieron a vuelapluma, mejor dicho a vuelatecleo,  una serie de definiciones que almaceno aquí por su posible interés.

Raúl Muniente, aceitunero intelectual, estalinista ácrata, maño barcelonés...Nuestro Muni, miembro de RH

En el foro habíamos pensado que estas definiciones podrían ser el cuerpo de un post que colgase Muniente en su muro. Como siempre Muniente se comprometió a hacer el post. Esto fue un viernes y el famosos post no se publicaba. En un primer momento nos dio largas contándonos una divertida teoría sobre los días de la semana más adecuados para colgar un post de tal interés, un sábado o un domingo era echar margaritas a los cerdos, mejor esperara al martes en los que aumenta la audiencia y los textos se llenan de likes y atención. El caso es que llegó el martes y, como era de esperar, no se subió el famoso post al muro de Muniente en una muestra más de su indisciplina. Es la vieja técnica saboteadora de nuestro maño aceitunero, nos vacila un poco, pero a nosotros nos encanta. Muniente es un estalinista ácrata(si quieres montar una revolución olvídate de Muni, lo echará todo por tierra.Pero nosotros no somos revolucionarios, sólo somos frikis iterneteros y nos partimos con las cosas del Muni), un tío que va a la suya pero que es entrañable. Muniente más que para ayudar, está para poner palos en las ruedas, pero se hace querer y todos lo aguantamos.  Además, el muro es suyo y pone en él lo que le da la gana; al final Muni es el prototipo clásico de tendero socialista, siempre soñanando con ser burgués en realidad, tal vez por eso se desplomó la URRS.

El caso es que yo me había quedado en el tintero con estas definiciones y no sabía exactamente dónde colgarlas. En el blog de RH no me valía porque es un lurgar para algo más serio y elaborado, en mi cuenta de facebook tampoco porque no tiene impacto y además se acaba perdidendo, no almacena tan bien como un blog. Así que lo dejo aquí, en mis viejos Apts que sirven para un roto y un descosido.

En el rifirrafe empezamos por la lengua. El madriles trasterrado a barcelona le preocupa que la gente hable en "castellano", a los madrileños les preocupa mucho la terrible imposición de la lengua imperial, según ellos entienden. Y yo le explico que en provincias nadie habla castellano:

Elio Antonio de Nebrija

  • Yo el castellano no lo sé, ni lo escribo ni lo hablo, me pasa como a Pla, que no le pillo el gracejo, esa cosa madriles. Yo hablo lo que hablamos aquí en Asturias, que no ses castellano sino asturiano. Asturiano, modalidad del español, no bable. El español se habla de muchas formas, gallego, cubano, colombiano, catalán andaluz, es esa extraña unidad que se resuelve en una pluralidad. Esa es la esencia de la hispanidad que nunca han entendido ni los nacionalistas catalanes, vascos, ni tampoco los liberales peperos de Madrid que se han inventado su propio nacionalismo. A ver si logramos que esto.lo entienda cierta gente.

Nuestro podemita parece que se percata del argumento y dice que el nacionalismo español robó ciertos rasgos del andalucismo para buscar un hecho diferenciador dentro de Europa.Corrijo esa idea:

"Cierto aire de familia"

  • Es al contrario, es la busca de un hecho específico integrador. Europa es el localismo hecho abstracción. Europa se construye contra la hispanidad barroca que es la pluralidad concreta, material, y armónica. El catalanismo es europeidad: egoísmo local. La hispanidad no. Cuando lo hispano se reduce al esquema europeo surge lo cañí, es la caricatura de la universalidad concreta hispana pasada por el tamiz europeo. El franquismo era pura europeidad, convirtió la tradición hispana en un cliché. Y el catalanismo es puro franquismo ya que participó de esa reducción europeísta. Hoy el catalanismo se desgaja de ese españolismo europeísta por intereses económicos, pero no por ninguna divergencia ideológica, son cuña de la misma madera.


E insisto:

el ajedrezado como universal concreto de Santa Fé generadora de Nuevas Granadas

  • Lo hispano es lo universal concreto, es el ajedrezado de Santa Fe implantado en América de tal modo que acaba permeado por lo indígena y convertido en elemento propio. Esa es la hispanidad: es reconocer lo ajeno en lo propio; yo cuando hablo con un cubano reconozco a lo otro, lo que me es extraño, pero no lo reconozco agresivamente como lo hace un inglés, sino que me veo implicado ya que hay un nexo, cierto aire de familia que me toca.

Y esto es todo. La verdad, las definiciones no eran para tanto. Pero no importa porque este post iba de Muni, que es lo que nos interesaba y divertía.



F.



martes, 24 de octubre de 2017

MasqApts: Héctor Ortega en Radio Materialista

Héctor Ortega camarada de Repúblico Hispano

Héctor Ortega, integrante y camarada nuestro en el grupo de pensamiento político Repúblico Hispano, ha vuelto a participar en un programa de Radio Materialista: Episodio 50 (La Idea de Hispanidad). En el primero su intervención fue como un soplo de aire fresco que ventiló un poco la sentina en la que se ha convertido el mundo de Nódulo materialista. Marcos R Márquez, el moderador del programa, estaba ilusionado porque en uno de los debates se saliese de esa escolástica esclereotizada en la que los miembros de la tercera oleada del filomat han convertido el sistema filosófico. Pero la degradación de ese ambiente ha continuado y se lo ha llevado todo por delante.

Pedro Insua, filósofo y tertuliano del programa de Julia Otero en Onda Cero

Una de las consecuencias más tristes de esa degradación es la deriva del otro interlocutor de este último programa, Pedro Insua. Hace tiempo que Insua dejó la filosofía para internarse en los medios de comunicación y convertirse un opinólogo más. Se ha convertido en una especie de "españolazo profeisonal" , que además ha adquirido los malos modos de un tertuliano desde que ha entrado en el grupo de gabineteros del programa de Julia Otero en Onda Cero. En este programa me recordó al comportamiento que tuvo con él en su primer Gabinete el escritor Juan Manuel de Prada. No hablo de la vehemencia o el exabrupto, que siempre es aceptable, sino de la mala fe y el desprecio hacia nuestro camarada Héctor. Sí, irrita esa impostura de españolidad; se escuchan en el programa expresiones que son de vergüenza ajena: "¡soy español, coño!" o "¡me están robando mis derechos!", que son el reversos de un indepe catalán, no hay ninguna diferencia. Es como oír a un Juan García Carrés 2.0


Pero lo más irritante es que todo ese postureo se transforma en una especie de progresimos de izquierdas cosntitucional en los micros de Onda Cero. Ahí no se escuchan ni ciertos tonos ni ciertas rasgaduras de camisa,a ver si se incomoda la jefa. Tragaremos de todo.Nos avendremos hasta que nos canten Els segadors los infantes con la hoz de cartón en la mano, protestando un poco, poquito, porque somos españoles de izquierda, pero no llegará la sangre al río que hay intereses superiores y en esos foros no se suletan Españas retumbantes acompañados de coños marciales. No, ahí calladitos y formales siguiendo la línea.


F.

jueves, 19 de octubre de 2017

Pin up 2.0



Kylie Jenner subió hoy a su cuenta de Instagram unas fotos en sujetador para celebrar que había cumplido 20 años. Aceptemos la estupidez de subir una foto en sujetador porque es tu cumpleaños, porque al fin y al cabo cuando se tienen 20 años uno puede hacer lo que le de la gana y más si eres Kylie Jenner y estas buena. Es curioso que Kylie Jenner, la reina de las redes sociales, tenga justo la mitad de edad que la “reina” de las redes sociales en España que hace unos días cumplió 40 años. Es triste, da como bajona, que el referente en España en ese circo que son las redes sociales y en concreto Instagram, sea una señora de 40 tacos, comportándose como una señorita de 19. Imagínate que te pasa eso a ti, que te rompen la adolescencia de esa manera. Que no puedas ni entrar en Internet porque a la que te descuidas te encuentras con tu madre haciéndo el “Hello fellow students” en Instagram como si fuese una de tus amigas del instituto.A algunas mujeres a partir de cierta edad deberían cerrarles la cuenta de Instagram por su bien, como el que deja de servirle alcohol a un borracho en la barra de un bar o como no se deja entrar a un ludópata en el bingo. La misma familia debería poder escribir a Instagram para pedir que le cierren la cuenta a Paula Echevarría.

Greenshines





MdR 

domingo, 1 de octubre de 2017

Joanxich y los galeones



«Figúrense una de las grandes aulas de la Universiad de Berlín llena a rebosar. La sala, pulcra y ordenada, tiene el aspecto atractivo y propicio para el trabajo que la Cataluña moderna ha sabido dar a los sitios de enseñanza de sus instituciones de cultura. En medio de la gradería hay un magnífico aparato de proyecciones. Una pantalla blanca ocupa toda la pared del fondo. En el ángulo izquierdo, la tribuna para el conferenciante está ocupada esta noche por un hombre joven, bien afeitado, bien vestido y bien peinado, con el aire y el habla resuelta del catalán que ha venido a este mundo a trabajar: se trata de Francesc Joanxich, que, invitado por el centro Hispania de Berlín, da una conferencia sobre la Escola Elemental del Treball de Barcelona. 
Estas conferencias que se dan en los centros y clubes de las capitales europeas...¡Virgen satísima! Desde «El espíritu de Don Quijote» hasta «El porvenir de la raza», desde «La obra de los conquistadores» hasta «Hispanoamericanismo práctico», pasando por «El intercambio intelectual hispanoalemán» (o francés, o inglés) y «España, madre de un continente», tienen donde buscar y comparar. Exportada, la vacuidad de la verborrea castellana parece todavía más vacua y llega a inspirar verdaderamente lástima. Pero Joanxich es un catalán de la nueva Cataluña y los continentes le incomodan. Invitado a dar una conferencia, encuentra enseguida el tema: la escuela que lo ha formado a él. [...] La Escola del Treball ha hecho de Joanxich un buen trabajador y un buen catalán. Lo ha hecho, además, y por encima de todo, un hombre. Un hombre que puede hablar con los hombres de todo el mundo en un lenguaje interesante y comprensible. [...] 
Joanxich supo decir cosas dignas de la universidad ilustre donde hablaba... Que no se asusten los amigos castellanos de Cataluña que parecen temer que el catalán nos cierra caminos del mundo y la cultura. Las ideas generales de un obrero catalán, instruido en catalán en una gran escuela catalana, pueden hallar su curso en cualquier universidad de Europa. En cambio, corre por este Berlín cada producto de las universidades donde se enseña en la lengua de cien millones que... Mejor no hablar» Eugenio Xammar ( La Veu de Catalunya, 28-1-1923) Esta es una parte de la crónica de enero del año 1923 escrita por el periodista Eugenio Xammar en un Berlín azotado por una crisis económica que ha pasado a todos los manuales de Historia. Es un texto que no deja de inquietar, porque condensa la ideología de lo que es el catalanismo y que en estos días se muestra de la forma enrabietada que vemos en los medios de comunicación. Los catalanistas no aceptan, no asumen de ninguna manera, que Barcelona y su contorno vayan perdiendo paso, no ya frente a Madrid, sino frente a otras regiones, especialmente Andalucía. .

El declive de Europa con la crisis del Estado-nación clásica ha conducido a que la región fronteriza de la península ibérica con la zona más pujante del mundo, lógicamente, entre en crisis. Hay que reparar que los dos secesionismos más fuertes de España están en los pasos francos del Pirineo que conectan a la península con la Europa central. El fin de unos modos y maneras que han pervivido durante 200 años y que, en la realidad histórica, comenzaron a desmoronarse en 1989 con la caída de la URSS y el bloque soviético, ha producido unas alteraciones que han tenido consecuencias muy significativas. Una de ellas es la irrelevancia de Francia, como estamos viendo en el desastre que están suponiendo las manifestaciones contra la reforma laboral. En un mundo de placas políticas, de alianzas supraestatales, el viejo modelo del trabajador enclasado en la Nación política es completamente inefectivo. El modelo del ideal revolucionario nacional francés ya es historia. Hoy vivimos el ajuste del nuevo mundo, que comenzó con el Brexit, una especie de contra Waterloo, y que para la hispanidad ha sido un alivio.

Es por esto que los capitanes del nacionalismo han caído en un grueso error de cálculo al tratar de conseguir una posición de ventaja en la península ibérica ondeando las banderas del nacionalismos. Aplicaron el viejo modelo con el que habían logrado sustanciosas prebendas en estos dos siglos, la amenaza al débil Estado-nación español con la secesión de su región más rica y mejor colocada geoestratégicamente. Pero el cambio de coordenadas les ha vuelto esa estrategia en contra como si se tratase de un bumerán. No han reparado que hoy no existe Cataluña ni España al modo clásico de Nación, que Madrid no es la capital de un Estado, sino un centro financiero que no tendrá ninguna compasión con estos oligarcas.


Un error de cálculo barcelonés


Eugenio Xammar


Digamos que Barcelona interpretó mal los momentos más duros de 2012 en la crisis de transformación hispana. Y hay que hablar de Barcelona, porque el catalanismo no es un «pueblo» o una «Nación», el catalanismo es la nebulosa ideológica de un grupo social afincado en Barcelona, que puede ramificarse por contagio a otras ciudades de su entorno, pero que responde a unos intereses concretos de un grupo social muy determinado afincado en la ciudad. Un grupo social organizado en torno a una ideología que tiene un siglo de tradición. No importa mucho que los fundamentos de esta ideología sean míticos, porque son lo suficientemente poderosos para articular a este grupo social y, con él, arrastrar a muchos otros que giran alrededor en la ciudad y en la región. Frente a ellos, en dialéctica, están otros grupos sociales que a pesar de ser antagónicos, acaban utilizando el mismo argumentario de sus adversarios.


El catalanismo es un quiero y no puedo. Es un aborto de poder estatal que no asume su condición de comunidad política menor, ni tiene la fuerza para desarrollar la llegada a la fase superior de estatalidad.
En ese juego de impotencias, ya desde Cambó, el catalanismo ha perfilado un doble discurso: una consigna en Barcelona, radical, arrebatada, y otra en Madrid, de señorío, de modernidad, de grandeza. El catalanismo se presenta como «modernidad» y forma superior que, y aquí está la paradoja, es incapaz de imponerse a los atrasados. Esta es la prueba de su falsa «modernidad»; porque la «modernidad» no deja de ser una forma de imposición sobre los demás. En eso consiste lo «moderno», en imponer sus formas sobre las de otros; el resto es propaganda para justificar dicha imposición.


En el texto de arriba de Xammar, un catalanista pata negra, podemos leer el desprecio no por España, sino por todo el orbe hispánico, al que detesta con toda su alma.
Un hombre que gracias a su hispanidad, y su indudable talento periodístico (es sin dudad el mejor cronista del siglo XX) , contó con incontables empleos oficiales, chollos diplomáticos, prebendas institucionales, rentas públicas y sinecuras mil con que esa odiada España premió su deslealtad congénita. Pero lo interesante del texto de Xammar es lo que hemos explicado en otros artículos ( Symploké Hispánica): lo catalán, particularismo hermosos del mosaico hispano, es elevado por esta élite barcelonesa a lo abstracto, es el modelo del nacionalismo francés que quiere hacer de lo particular un todo. Esos es lo monstruoso del catalanismo, acusa al adversario de hacer con él lo que esta ideología tiene planificado para los otros, sólo que no es capaz de llevarla a cabo.

Hay que entender que esto, a pesar de lo que repite insistentemente Enric Juliana, no es un crisis de Estado. Madrid es formalmente la capital del Estado, pero no lo es en la realidad política. Madrid es un distrito financiero de la placa hispana. No era un chascarrillo cuando se dijo que Madrid aspiraba a relevar a Londres como City financiera tras el Brexit. Por supuesto la City de Londres, la gestora de una hegemonía anglosajona imperante los dos últimos siglos que comenzó con la victoria de Waterloo (Waterloo otra vez), no será heredada por nadie, pero si despedazada y cada plaza tendrá su mini Londres: el centro de Europa Fráncfort, la hispanidad Cartagena de Indias o La Habana, y la conexión europea del mundo americano es Madrid con los nexos de Sevilla y Cádiz. Esta es la realidad del Madrid del siglo XXI.

Barcelona que se va quedando reducida a una especie de gran parque de atracciones turístico. Una ciudad, que con la decadencia irreversible de Francia, pierde su poder sobre el resto de España. Y, a la desesperada, en un intento de asegurar una posición de poder dentro de la península, tratará de lograr de una forma infantil un régimen de privilegios especiales en 2012 en el momento más crítico de la transformación española. Serán los oligarcas de Barcelona, quienes dirijan el independentismo, quienes agiten a la gente contra el Estado, aprovechando la crisis y el pulso que el norte de Europa echa al gobierno de España y que, aquí está el desastre para los conspiradores de Barcelona, pierden los europeos.


«La carrera de las indias» frente a la «Ruta de la seda»





La llegada del Brexit abre un mundo nuevo, China está reconstruyendo las rutas comerciales de la seda. Pero la Hispanidad, como bien explica el miembro de nuestro foro Raúl Muniente en su artículo «La otra batalla de la hispanidad», también está restaurando la famosa ruta comercial marítima del siglo XVI: «La Carrera de las Indias» Una ruta comercial alternativa a las rutas chinas y al control ruso de las materias primas. Es Madrid quien, ante el declive de Londres, establece un pacto con Fráncfort, centro financiero del mundo germano, y se propone como nexo y salida a una germanidad acosada por anglosajones en decadencia y rusos y chinos en ascenso que los acosan. Y en este complejo tapiz de relaciones, de reconfiguraciones internacionales los oligarcas de Barcelona proponen una revolución, naif, cuasi adolescente, proponiendo una quimera es la independencia. Ellos saben de sobra que no habrá ninguna independencia, porque no la puede haber. El Lehendakari Urkullu lo reconoce en una entrevista a El País en diciembre de 2016 « El concepto de independencia es del siglo XIX. Nuestro nacionalismo en el siglo XXI es solidario, pretende más autogobierno para desarrollar las potencialidades del país en una soberanía compartida. En un mundo globalizado, la independencia es prácticamente imposible.» Los bilbaínos han entendido perfectamente la situación y con gran habilidad han comprendido que su «fuero especial» sólo se mantendría si se adaptaban a los nuevos tiempos.


Andalucía es la región especialísima de España, es la tierra en la que se forjó en los siglos XV y XVI la evolución de una nueva forma de occidentalidad. Ha sido un error del autonomismo andaluz reclamar una extraña herencia musulmana y renegar del barroco hispano, que tomó carta de naturaleza en la parte atlántica de la región. Andalucía tendrá el régimen espacial para el próximo siglo en tanto es el territorio de los enclaves histórico de «La Carrera de las Indias» : « Del siglo xvi al xviii, las flotas de Indias llevaban las riquezas de los virreinatos españoles en América a la Corona de Castilla. Los productos transportados eran plata, oro, gemas, especias, cacao y otros. Los galeones salían de la ciudad de Veracruz, en el golfo de México, y llegaban a Sevilla por el Guadalquivir (más tarde a Cádiz).La flota de Indias tenía un equivalente para el comercio entre Nueva España (el actual México) y Filipinas, conocido como el galeón de Manila, y que se usaba para cambiar bienes chinos por plata mexicana, a través del puerto de Acapulco. De allí se contactaba mediante transporte terrestre con Veracruz.Desde el mismo descubrimiento de América, los barcos españoles llevaban riquezas de vuelta a España. En la década de 1520, y debido al incremento de la piratería inglesa y francesa, se decidió organizar un sistema de convoyes para aumentar la seguridad del transporte. La idea era establecer dos flotas distintas, ambas compuestas por galeones fuertemente armados con cañones y barcos mercantes (carracas) para llevar la carga. Las dos flotas salían cada año de Sevilla (a partir de 1679 Cádiz), e iban una a Veracruz y la otra a Sudamérica (Cartagena de Indias, en la actual Colombia, y Nombre de Dios y Portobelo, en la actual Panamá). Tras completar la descarga de sus productos (productos manufacturados, pero después, también esclavos), las flotas se reunían en La Habana, en la isla de Cuba, para el viaje de vuelta.»(fuente Wikipedia)


La restauración de esta ruta comercial comenzó con los tratados internacionales que se firmaron en los Acuerdos de Paz entre el Gobierno de Colombia y las Farc, en los que participaban Cuba y España. Un pacto con las clases blancas colombianas (el desaparecido Miguel Ángel Bastenier siempre decía que Colombia era el único país, exceptuando España, gobernado por españoles. Los criollos blancos de Colombia eran para Bastenier españoles de provincias de la década del 50. Algo parecido se puede decir de las élites cubanas) la cúpula militar del ejército cubano y el gobiernos español, todo coordinado por el presidente Zapatero, que es una especie de ministro plenipotenciario para asuntos de ultramar del gobierno de España en la sombra (el ministro Dastis reconoció en su acceso al cargo que el Presidente Rajoy le indicó que se pusiese a as órdenes de Zapatero para todo lo que necesitase, y el propio Zapatero reconoció en la cadena tv La Sexta que no hacía movimiento sin que lo supiese el presidente Rajoy). La idea es reconectar el viejo rosario de ciudades en torno al Atlántico hispano. Pero al o hay que entregar de la parte europea a nuestros socios de América. Se ha pensado en entregar La Caixa y el grupo de comunicación de Godó. En estos tratos se va a desmantela las viejas estructuras de gobierno catalán para compartirlas con nuestros socios hispanos.

Josu Jon Imaz con Maduro

Los vascos están al tanto de esto. Han pactado con Madrid su relación especial casi para el siglo y están metidos de lleno en el negocio del conservadurismo español, como se puede ver en la foto de Josu Jon Imaz con Maduro - foto impagable- en la que, de facto, es el hombre de la hispanidad europea en el negocio petrolero. Los vascos, como siempre, entendiendo la situación a la perfección.


El fracaso de  «la tercera vía»

Imagen del fracaso de «la tercera vía»


Lo que está ocurriendo en Cataluña es la acción de desmatelamiento de una red clientelar por parte de un Distrito financiero internacional. Por mucho que se envuelvan en la bandera de regional, versión cubana, nadie les va a ayudar ni internacionalmente ni dentro de las fronteras hispanas. La idea de los oligarcas de Barcelona era generar una «tercera vía» con Podemos y dirigida por el empresario Roures, que lograse un régimen especial parecido al vasco para un gobierno de Junqueras. Ése ha sido siempre el fin último de la agitación independentista. Podemos dando la oportunidad al PSOE de liderar el gobierno nacional y posibilitar un referéndum legal en Cataluña con el apoyo en la sombra, muy importante, de Felipe IV (el  artículo del vocero del rey en la prensa, Jose Antonio Zarzalejos, deja nítidos los intereses de la Corona, siempre enfrentada a Presidencia de Gobierno).


Todos estos planes se fueron al garete con el estruendoso vacío de la convocatoria de la Plaza del Sol de Madrid y la asamblea plurinacional de Zaragoza, un fracaso. A esto hay que sumar un PSOE roto ya que Andalucía se está con el plan económico iberoamericano de «La Carrera de las Indias», recordemos a Susana Díaz amenazando a Pedro Sánchez: «No me hagas elegir entre el PSOE y Andalucía». Los ciudadanos vitorean en las calles a la Guardia Civil desplazada a frenar el referéndum del 1-O, hay un ambiente general en el que se busca un castigo para unos revolucionarios que no son los catalanes, sino una oligarquía que usa a un grupo de ciudadanos, que se esconde tras ellos, para salvaguardar sus privilegios.


El desastre de una expulsión


El peligro que se cierne sobre la región de Cataluña no es tanto que se separe o secesione de España, sino que se expulsada, que sea reducida a un territorio de segundo orden, cuasi colonial, como Puerto Rico.

Recordamos lo que escribía Gustavo Bueno en sus diez propuestas para un milenio «Desde esta perspectiva, los fundamentos por el «partido de España» tendrán que asentarse no ya tanto únicamente en la defensa de una integridad territorial, puesta en entredicho, sino principalmente en la defensa de su patrimonio histórico más específico, dotado de una entidad milenaria, como es el de la lengua española. De no tomar este partido, la única alternativa que se nos abre es el debilitamiento de nuestra actual plataforma nacional en el conjunto de la Unión, hasta un punto tal en el que la disgregación o balcanización de España en las llamadas «nacionalidades históricas» será un hecho inexorable correlativo con la colonización cultural o lingüística de España por las naciones europeas hegemónicas. Nuestra propuesta quiere subrayar la idea de que la unidad de España, como unidad histórica, sólo mantendrá su sentido en el próximo Milenio si se la considera no ya tanto como una unidad territorial o de mercado, o como una circunscripción administrativa orientada a mantener el orden público, o como una unidad de paisaje territorial, en todo caso artificial, sino como unidad de un territorio en el que viven los hombres que hablan en Europa el español. Es en función de esta característica como España podrá mantenerse en su condición de eslabón más importante en Europa con América. Pero este punto de vista requiere dar «la vuelta del revés» a la perspectiva de quienes piensan (y ya son muchos) «autonómicamente», en el sentido más radical: aquel según el cual, el español habría de quedar reducido a la condición de lengua de comunicación en «el Estado», casi como una «segunda lengua», una lengua auxiliar o lengua franca, útil para los actos públicos u oficiales, cada vez más contados, que como lengua propia y primera de las «nacionalidades» constitutivas del Estado español, pues como lengua primera habría que considerar a las lenguas vernáculas, ya sean reales, ya sean lenguas ficción asignadas a las comunidades autónomas. El modelo autonómico radical se apoya, por tanto, con criterios feudales, en las unidades territoriales. En Cataluña, por ejemplo, el señor Jordi Pujol exige que el catalán sea considerado como lengua obligatoria de su territorio; a partir de esa exigencia se desencadena la política de «impregnación» en el catalán de más de la mitad de quienes trabajan en ese territorio, [69] por el hecho de residir en Cataluña, y aun cuando su lengua sea el español el residente deberá hablar catalán.» En un milenio postnacional, de intereses supraestatales, el castigo a una clase dirigente levantisca sería su expulsión de estos ámbitos sin ninguna posibilidad real de «autonomía» serían territorios reducidos a una «falsa independencia» como la de un Puerto Rico que está en un limbo político. Sería el castigo más terrible.


En un milenio postnacional, de intereses supraestatales, el castigo a una clase dirigente levantisca sería su expulsión de estos ámbitos sin ninguna posibilidad real de «autonomía». La transformación del conservadurismo español en conservadurismo hispano empieza a acariciar la idea, con el apoyo de una amplia base social, de un castigo ejemplar a esta clase dirigente barcelonesa que sería la total expulsión del ámbito hispano, de la placa de la Hispanidad condenando esos territorios a un limbo político.


En esta nueva morfología política también hay distintas formas de entender los planes y programas para los grupos humanos que viven en estas nuevas redes de Estados. Hay una derecha hispana, que en Europa se asienta en Madrid DF, que ha entendido el siglo y ha tomado la delantera.
Desde las izquierdas hispanas, en que consideramos a Cataluña una región de la hispanidad, no queremos que estos territorios queden bajo esta depredación del Madrid DF. Pero tampoco podemos ponernos de parte de la vil oligarquía que representa el catalanismo, la de los Joanxich. Seguimos pensando en Albano Dante (Finis operantis y finis operis de Albano dante Fachín) Fachín como un verdadero héroe, héroe intuitivo más que analista de la situación. Pero Fachín no tiene la fuerza para imponerse a ese conjunto de intereses tan a arraigado de los oligarcas de Barcelona y , pese a sus buenas intenciones, acaba dominado por estos últimos.


H.F. Felguerinos